La Caja de Seguro Social (CSS) ha sido víctima de décadas de abusos, negligencia y desidia por parte de gobernantes y administradores, con muy poco criterio de país y carentes de una visión de futuro. Las declaraciones del ministro de Economía, en las que afirmó que la CSS está en una mejor situación financiera que aquella que la opinión pública consideraba, dejan muchas dudas. ¿Cómo se sabe el verdadero estado financiero de la CSS, si no hay estudios actuariales disponibles? Incluso, de existir un flujo de caja positivo con excedentes considerables, esto en nada resuelve la situación estructural del Fondo de Invalidez, Vejez y Muerte. Además, la anunciada buena condición de los ingresos de la CSS, hacen totalmente imperdonable la escasez crónica de medicamentos y de insumos que padece la institución. No se puede olvidar tampoco la burocracia administrativa y trato hostil e inhumano a cotizantes, jubilados y pacientes. Ahora menos que nunca, puede bajarse la guardia ante el presente y futuro de la CSS. Los asegurados merecen que se enfrente el problema sin banderías políticas y sin pensar tampoco en el costo político ante decisiones necesarias.
hoyporhoy
29 oct 2016 - 05:37 AM