El 25 de noviembre de 1960, las hermanas Patria, Minerva y María Teresa Mirabal fueron brutalmente asesinadas, por ser defensoras de la libertad y combatir la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo en República Dominicana. En memoria de estas tres valientes jóvenes, la comunidad internacional asignó esta fecha del calendario como el “Día de la no Violencia contra la Mujer”. Es triste reconocer que todavía nuestra sociedad no es capaz de resolver las causas de los feminicidios, ni de proveer de protección y tutela a mujeres y niñas frente a todos los abusos, algunos invisibles e inmencionables, que enfrentan todos los días. Panamá es un país muy violento para las mujeres. El costo humano, social, económico y moral de la violencia es inestimable, las cicatrices y las huellas de este fenómeno son permanentes, y el luto y el dolor que lo acompañan se vuelven infinitos. Más allá de las proclamas y discursos, las autoridades deben actuar sin excusas sobre los factores que facilitan la violencia contra la mujer. La meta debe ser: ni una muerte más.
hoyporhoy
25 nov 2016 - 05:00 AM