La realidad de la desigualdad en materia de salud en América Latina ha alcanzado niveles escandalosos. De los 580 millones de habitantes que tiene la región, 125 millones no tienen acceso a servicios de salud de calidad. Unas 700 mil personas mueren cada año por la falta de medicamentos. La horrible injusticia del costo de un tratamiento puede llegar a los extremos de mil dólares diarios para la hepatitis C, o hasta 100 mil dólares anuales para ciertos tipos de cáncer. Esta situación es una violación flagrante a los derechos humanos de todos. Por esta razón, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó una audiencia temática para deliberar sobre este problema que no tiene soluciones fáciles, pero que requiere del trabajo arduo y la cooperación de amplios sectores de la sociedad para que el derecho a la vida y el derecho a la salud sean reales en el hemisferio. El ejemplo del tema de los medicamentos demuestra la importancia que tiene para la vida cotidiana latinoamericana la gran labor que desarrolla la CIDH, y justifica con creces el respaldo que se le debe otorgar a este cuerpo colegiado. Los derechos humanos son esenciales para la democracia, y la CIDH los fortalece con sus acciones.
hoyporhoy
07 dic 2016 - 05:00 AM