Panamá depende de la buena gestión de su espacio aéreo para fines logísticos y turísticos. Sorprende que el país obtuvo en 2015 apenas 36.4 puntos en la auditoría realizada por la Organización Internacional de la Aviación Civil (OACI), cuando en 2005 la misma organización calificó a Panamá con 85.7 puntos. Esto es extremadamente serio, ya que cerca del 90% del turismo depende de los aeropuertos. Semejante calificación podría servir de guía para que otros países y las líneas aéreas del mundo eviten utilizar a Panamá como parte de sus rutas aéreas. Una vez más se evidencia cómo la clase política le da la espalda a las obligaciones internacionales del país, esperando que unos cuantos gestos diplomáticos sean suficientes para corregir la irresponsabilidad de los gobernantes anteriores. El diagnóstico ya existe, es tarea de la Autoridad Aeronáutica Civil y de los actores principales de este tema asociarse para lograr que el país cumpla con las recomendaciones de la OACI. Esta es una forma concreta de salvar cara y proteger decenas de miles de empleos y la industria sin chimenea de Panamá.
hoyporhoy
11 dic 2016 - 05:00 AM