“El poder público solo emana del pueblo”, es una frase estridente que en la Constitución Política de la República de Panamá sirve de fundamento para afirmar que el Estado panameño es democrático. Salvo en los procesos electorales y en los referendos, la opinión de los ciudadanos no es vinculante para los gobernantes. En los estudios de impacto ambiental, en las consultas ante la Asamblea Nacional, o en cualquier otro mecanismo de participación ciudadana, los panameños pueden expresar su rechazo a una iniciativa, pero si hay otros intereses en juego, la aplanadora tendrá la última palabra. El parque Omar es uno de los pocos pulmones verdes con que cuenta la ciudad. Con muchísimo menos dinero se podría dar el mantenimiento adecuado para que funcionara óptimamente. Existen necesidades más urgentes e imperiosas en el país para las cuales los 35.7 millones de dólares del proyecto serían más útiles. Por ejemplo, el asfixiado Ministerio Público podría usar estos fondos para enfrentar mejor sus responsabilidades. Para un gobierno que dice tener al pueblo primero, solo debería bastar: vox populi, vox Dei.
hoyporhoy
14 ene 2017 - 05:00 AM