La sociedad panameña está agobiada y exhausta por la corrupción practicada por los gobiernos a lo largo de la historia reciente. La pérdida de nuestros recursos, el despilfarro de nuestros impuestos y el endeudamiento de nuestra economía han alimentado fortunas y riquezas de políticos de todos los bandos y de empresarios ávidos de hacer negocios a toda costa. ¡Basta ya! El mensaje de la marcha de ayer fue que una sociedad pacífica, decente y trabajadora quiere una salida institucional a la falta de transparencia de nuestra política. La sociedad civil presentó con vigor su crítica a la casta de corruptos, a la empresa Odebrecht y a los facilitadores de los latrocinios de todas las épocas. Los fiscales y jueces saben perfectamente lo que tienen que hacer. No deben temer, la sociedad está del lado de la justicia. La impunidad es la peor cara del hambre y de la enfermedad, y por lo tanto es la causa fundamental de la pobreza de gran parte de nuestro pueblo. Ayer quedó claro que la mejor herencia de este quinquenio debe ser un país donde se cumplan las leyes e impere la justicia. ¡Cero corrupción y cero impunidad!
hoyporhoy
26 ene 2017 - 05:00 AM