La planilla del sector público alcanzó los 226 mil 477 servidores en noviembre pasado. Un aumento de más de 10 mil funcionarios en un año. Una sola institución, la Caja de Seguro Social, supera los 31 mil asociados, un aumento de mil 600 empleados en poco más de 2 años de la actual gestión. Sería muy afortunado para el país si el incremento de personal representara una mejora en la calidad y cobertura de los servicios públicos, pero esto en realidad no está ocurriendo. Una visita a casi cualquier oficina gubernamental presenta un panorama de saturación del espacio físico, incomodidad de usuarios y funcionarios por igual, y aletarga la prestación de servicios. Es necesario ejecutar programas científicos para el reclutamiento y administración de personal, y la plena implementación de las diversas carreras administrativas. Los nombramientos en el Gobierno no deben ser vistos como premios o botines políticos, sino como la oportunidad de servirle al país, con el mejor talento trabajando en óptimas condiciones. La burocratización del Estado, que resulta del exceso en la planilla, conduce a un gobierno ineficiente y a una democracia débil.
hoyporhoy
04 feb 2017 - 05:00 AM