Después de más de un año de que las reformas electorales fueran presentadas en la Asamblea Nacional, los diputados nos sorprenden con el inicio de la discusión en segundo debate a tres días del Carnaval. El momento escogido para la discusión, cuando el país empieza a desconectarse de los temas nacionales, causa inquietud y suspicacias. Nos viene a la mente cuando en el primer debate del proyecto en la Comisión de Gobierno, Justicia y Asuntos Constitucionales, de un solo plumazo y a última hora se cercenó el freno, por ejemplo, al financiamiento privado fijado en 50 centésimos por la Comisión Nacional de Reformas Electorales. El proyecto que ahora tienen entre manos los diputados es de gran importancia para el país, especialmente cuando su intención es evitar la dolorosa experiencia de las elecciones de 2014. En momentos en que Panamá vive una gran tensión provocada en su mayor parte por la corrupción galopante de la que fuimos víctimas, preocupa doblemente el momento en que inician este debate. Estaremos vigilantes y no toleraremos que la norma que regirá las elecciones de 2019 sea aprobada a tambor batiente. Ya es suficiente.
hoyporhoy
21 feb 2017 - 05:00 AM