Cuando se ha sugerido que el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) sea privatizado, surgen de inmediato voces que cuestionan la idea. Sin medir consecuencias, los críticos de esta iniciativa se oponen rotundamente. Pero la moneda tiene otra cara. Y es que buena parte de los panameños somos deudores de la institución, lo que impide que el servicio sea más eficiente, que se amplíe la red, que se puedan vigilar y corregir las fugas en el sistema. Sencillamente no podemos exigir que mejore si antes no nos ponemos al día en el pago de nuestro consumo. El Idaan es una empresa que necesita urgentemente ser modernizada, pero su autosuficiencia está en peligro por esa falta de conciencia. El Gobierno debe ser más enérgico con los morosos, ya que su actitud pone en riesgo una operación que sufraga el resto de los que están al día. Son más de 70 millones de dólares en morosidad, que incluye al que debe poner el ejemplo: el Gobierno, que le debe al Idaan más de 15 millones de dólares. Nadie se salva. Pero si queremos agua a estos precios, es mejor no olvidar que tenemos que cumplir con nuestros compromisos como clientes.
hoyporhoy
05 mar 2017 - 05:00 AM