El sistema de distribución de electricidad enfrenta un serio desafío, por el legado de gobiernos que por años gestionaron sin planificación, carentes de toda auditoría y sin el mantenimiento adecuado, a la red de transmisión y a los equipos necesarios para su funcionamiento. Ahora, la tarea a la que se deben abocar las instituciones del sector público que intervienen en el tema energético es organizar el funcionamiento del sector, no solo para que cubra las necesidades del creciente consumo de la población, sino también para hacer más eficiente y confiable la generación y distribución de la energía en nuestro país. Los consumidores tenemos el deber de ahorrar y de ser más cuidadosos con nuestras decisiones de uso y de adquisición de equipos eléctricos. El Gobierno, por su parte, necesita fortalecer la cultura de la prevención y de la gestión de riesgos en estructuras y servicios críticos, para evitar que los apagones interrumpan la producción de agua potable, el funcionamiento del Metro, o que afecten los servicios de salud y educación. Es importante que se comunique con claridad a toda la ciudadanía las medidas a tomar para superar esta coyuntura.
hoyporhoy
23 mar 2017 - 05:00 AM