En sentencia del 4 de mayo del presente año, la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia revivió de un plumazo un proyecto que pretende establecer una plataforma flotante en el humedal bahía de Panamá, y desde allí bombear combustible a un oleoducto marino para abastecer al Aeropuerto Internacional de Tocumen. A pesar de una lúcida opinión jurídica favorable a la protección del humedal bahía de Panamá del procurador de la Administración, no hubo argumentos válidos para la Sala Tercera. Complica el escenario que Tocumen, S.A., empresa estatal que regenta el aeropuerto, está próximo a licitar el servicio de abastecimiento de combustible. Esta decisión puede alejar a los proponentes. Este fallo le amarra las manos a las instituciones que deben sanear los viricuetos y trampas efectuadas por el gobierno anterior. Ahora están en peligro los manglares de la bahía de Panamá, las comunidades que se pueden ver afectadas con más inundaciones por la destrucción de este humedal, la buena marcha del Aeropuerto Internacional de Tocumen y la defensa de los intereses públicos. Este fallo no solo es un error, es una catástrofe.
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21 may 2017 - 05:00 AM