La industria de la construcción es uno de los principales motores que generan riqueza en Panamá. Se necesitan, a corto plazo, 26 mil 819 técnicos en albañilería, fontanería, electricidad y otras ramas. La falta de personal calificado, para impulsar esta industria, se debe a la combinación del estigma que tiene el trabajo manual en la mente de los jóvenes, y la carencia generalizada que hay en habilidades “blandas” relacionadas con el trabajo en equipo y la inteligencia emocional. Los principales actores privados del sector están impulsando una iniciativa de capacitación muy valiosa, y que debe ser emulada por los otros pilares de nuestra economía. El sector privado es el que mejor conoce sus necesidades de capital humano, y debe ser el punto de partida para el diseño de los esfuerzos de capacitación profesional del Estado. La percepción de que ser obrero, o que el trabajo en la industria de la construcción no tiene el reconocimiento merecido, es parte de la barrera cultural que debe ser superada. Un país que ha dejado su huella en el mundo, gracias al Canal de Panamá, a la infraestructura logística y turística de primer nivel, debe invertir en las áreas técnicas, como lo es el sector de la construcción, su futuro depende de ello.
hoyporhoy
27 may 2017 - 05:00 AM