Hace casi medio siglo, el arqueólogo inglés Richard Cooke vino a Panamá a realizar investigaciones que ayudaron a descubrir el pasado precolombino de esta tierra. Con la aplicación de un trabajo persistente y dedicado, este científico le dio identidad a las culturas que habitaron este país, cientos y miles de años atrás. Fue precisamente este valioso esfuerzo el que lo hizo merecedor de la condecoración Excelentísima Orden del Imperio Británico, por “los servicios a la arqueología y la comprensión de la antigua civilización centroamericana”, otorgada por parte de la reina Isabel II de Inglaterra. Aunque es motivo de orgullo, que décadas de investigación científica en nuestro país reciban, a través de Richard Cooke, semejante honor, es necesario incorporar estos conocimientos en el canon de nuestros libros de historia, e impulsar la formación de nuevos exploradores que continúen el camino recorrido por este gran amigo de Panamá. Hoy sabemos mucho más acerca de nuestro pasado, y de los desafíos que enfrentaron los pueblos que nos antecedieron. Ese conocimiento nos hace más humanos y más panameños.
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21 jun 2017 - 05:00 AM