Después de 41 años de falsas esperanzas, los peritos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses identificaron los restos de Bettzy Marlene Mendizábal. Esta historia tuvo su génesis en enero de 1976, cuando la entonces joven de 19 años y su novio, el estudiante universitario Jorge Falconett, murieron misteriosamente en la playa de Mariato, en Veraguas. El cuerpo de Falconett nunca fue encontrado, mientras que el de Mendizábal fue hallado entre unos manglares, pero debido al estado de sus restos no se practicó una autopsia. Nunca se hizo una investigación objetiva e imparcial durante la dictadura militar, porque presuntamente uno de los sospechosos tenía vínculos con la Guardia Nacional. Con el regreso de la democracia en 1989 este caso fue atendido con los recursos y técnicas de la época, lo que llevó a un proceso penal que concluyó en 1997 con la absolución de los investigados. Este enigma proseguirá como una de las grandes deudas que tiene nuestro Estado para con los desaparecidos del gobierno militar. Al menos una familia puede honrar a una víctima que estaba desaparecida entre la burocracia y la ignominia. Y los demás, ¿cuándo tendrán justicia?
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26 jun 2017 - 05:00 AM