El renglón de los subsidios desembolsados por el Estado en el año 2016 fue de mil 375.6 millones de dólares, cifra que representa una reducción de 244 millones de dólares frente al monto de 2015. Esta disminución no fue el resultado de algún cambio estructural en las políticas públicas del Gobierno, sino que fue principalmente producto de la reducción de los costos de la energía. Con lo que Panamá gasta en subsidios anualmente se puede construir una nueva línea del Metro o, puesto de otra forma, en un quinquenio supera el costo estimado del proyecto de ampliación del Canal de Panamá. Cuando se piensa electoralmente, se contempla un subsidio para cada necesidad humana. Sin embargo, lo que necesita la mayoría de las personas son buenos empleos, servicios públicos de calidad y una institucionalidad social eficiente. En muy pocos años, nos hemos convertido en una sociedad adicta a los subsidios y nos parecen normales las largas colas de adultos mayores, acudientes y familias vulnerables esperando los pagos provenientes del Estado. Este no es el camino para desarrollar el potencial humano, sino para esclavizarlo.
hoyporhoy
28 jun 2017 - 05:00 AM