La casa Wilcox, fundada en 1913, en la ciudad de Colón, representa una conexión con el pasado glorioso que tuvo dicha urbe. Su valor para la cultura colonense es demasiado alto como para desperdiciarlo en una réplica que le quitaría la autenticidad a esta edificación. Preocupan entonces las palabras del ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, quien ha indicado que es probable que la casa Wilcox sea demolida. Esto, a pesar de que en los términos contractuales del proyecto de renovación urbana de Colón se exigía esta restauración. Tampoco importa que exista una ley que protege al casco antiguo de Colón. El funcionario nos quiere hacer pensar que la última palabra la tendrá el Instituto Nacional de Cultura, cuando frente a esta débil institución pesa mucho más la voluntad y la facilidad de la empresa Odebrecht, que ya puso en riesgo, simultáneamente, a Panamá Viejo y al Casco Antiguo de la ciudad capital. Las autoridades son las que tienen que demostrar que más importa la historia de la “tacita de oro”, que el poderoso caballero don dinero.
hoyporhoy
01 jul 2017 - 05:00 AM