Las imágenes ayer de miles de ciudadanos esperando para ser atendidos por un médico en el llamado ‘megacenso de salud preventiva’ contrastan con las de este viernes en el gabinete ciudadano, en las que observamos colas y colas de personas atraídas por una estufa, un rastrillo o cualquier cosa que pudiera regalarles el Gobierno. El Estado tiene entre sus deberes la función de velar por la salud física, mental y social de su población. Esto está muy claro. Por ello, hay que resaltar esta acción como algo muy positivo. Pero no es responsabilidad del gabinete, ni de los funcionarios de la Presidencia regalar bienes materiales en nombre del Estado. Por más que el presidente de la República intente convencernos de que lo que se busca es ayudar a la población sin ningún tipo de consideración, es obvio que este tipo de actividades tiene un fuerte tufo de clientelismo puro y duro.
hoyporhoy
23 jul 2017 - 05:00 AM