El papel que juega el Órgano Judicial es crucial en la lucha contra la corrupción y la aplicación de sanciones para quienes se comprueben infractores. De los casos de alto perfil que están en manos de los tribunales, solo cuatro han tenido audiencia preliminar. La mayoría de los jueces y magistrados no ha entendido la importancia que para el Estado de derecho tiene la certeza del castigo. Como si esto fuera poco, los abogados defensores abusan metódicamente del sistema procesal y lo saturan con certificados médicos, recursos dilatorios y todo tipo de prácticas representativas de la mala fe procesal. Cada vez resulta más claro en cuál bando está el poder judicial, especialmente cuando su cabeza ha pospuesto la implementación de la carrera judicial y la aplicación de otras medidas que fomentarían la integridad y la transparencia de los tribunales que forman parte de ese poder. La sociedad no puede aceptar que con leguleyadas y la complicidad implícita de los juzgadores, Panamá enfrente la impunidad más descarada de su historia. Los panameños queremos justicia, repudiamos la mora judicial y la opacidad que campea en el Órgano Judicial.
hoyporhoy
13 ago 2017 - 05:00 AM
