Jóvenes liderados por la Asociación de Estudiantes de Derecho de la Universidad Santa María la Antigua, Generación Movin y Generación Sin Límites se atrevieron a hacer algo inédito para las generaciones mayores: dejaron de hablar contra la corrupción, y en su lugar redactaron un anteproyecto de ley que busca hacer imprescriptibles los delitos contra la administración pública, el enriquecimiento injustificado, el tráfico de influencias y, por supuesto, el peculado. Ante este esfuerzo, la Comisión de Gobierno y Justicia de la Asamblea Nacional prohijó de forma unánime esta propuesta convirtiéndola en el anteproyecto 43. Más allá de las fotos y declaraciones azucaradas, los diputados de la Asamblea Nacional deben darle la máxima prioridad a esta iniciativa. Ante el fracaso de producir una nueva Ley de Contrataciones Públicas a la altura de los tiempos, y ante su propia participación como cuerpo colegiado en donaciones sospechosas y contratos ilegítimos, el Poder Legislativo le debe a la sociedad panameña la ley que los jóvenes impulsan. ¡Basta ya!
hoyporhoy
23 ago 2017 - 05:00 AM