La advertencia que hizo el martes la procuradora general de la Nación empieza a cumplirse al pie de la letra. Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia han comenzado a poner las rodillas en tierra, haciéndose indignos del cargo que ocupan. ¿Cómo pueden avalar un fallo que declara nulo parte del expediente de los radares de Finmeccanica cuando el mismo fallo admite que no hay una violación de los artículos del Código Judicial que regulan las causas específicas de nulidad? El fallo –con ponencia de la magistrada Ángela Russo– es una pésima caricatura del derecho, un mamotreto para justificar la impunidad. Y el resto de sus colegas –salvo por uno que no estuvo en su discusión– encontró razonable anular lo actuado por los fiscales sin el debido sustento legal. Solo el descaro los mantiene en el cargo, porque lo que debería hacer la magistrada Russo y el resto de sus colegas, después de firmar semejante esperpento, es renunciar.
hoyporhoy
31 ago 2017 - 05:03 AM