Los avances de la medicina han logrado incrementar la expectativa de vida del ser humano, dándole segundas y terceras oportunidades, incluso ante la falla de los órganos vitales y células del cuerpo. Lo que hace unos años parecía imposible hoy es una realidad, y vemos, cada vez más, cómo la solidaridad tiene resultados aun después de la muerte. Un ejemplo real es la existencia del Laboratorio Nacional de Trasplantes de la Caja de Seguro Social, reconocido como uno de los cinco mejores de toda América Latina. Las cifras hablan por sí solas y hoy en día centenares de personas han salvado o mejorado su calidad de vida gracias a la labor de selección de donantes y pruebas diversas que lleva a cabo este laboratorio. Enhorabuena que una iniciativa como esta reciba el apoyo institucional y social que requiere para llevarla a la excelencia. Sin embargo, para cumplir exitosamente con tan noble trabajo se requiere cada vez más de que los ciudadanos se informen y asuman su responsabilidad humanitaria, y se conviertan en donantes voluntarios de órganos. ¡Que no sea la indiferencia ni la ignorancia lo que acabe con vidas humanas!
hoyporhoy
15 sep 2017 - 05:00 AM