Corea del Norte y Estados Unidos están en medio de un letal cortejo que puede provocar una guerra nuclear. Por primera vez en 55 años, desde la crisis de los misiles de Cuba, existe la posibilidad de una acción militar con el más mortal de los armamentos. Las actuaciones unilaterales de ambos países tienen al planeta sufriendo vértigo, por el riesgo que existe de dañar nuestra casa común y perder millones de vidas. En el otoño de 1962, el presidente John F. Kennedy supo usar un bloqueo naval para negociar la salida de los cohetes con cabeza nuclear del territorio cubano, a la vez que se retiraron los misiles atómicos estadounidenses, que desde Turquía apuntaban a la Unión Soviética. Parece que el presidente Donald Trump gusta de crear una crisis para tapar otra. Sin embargo, nadie está seguro de que el tirano de Corea del Norte, Kim Jong-un, entienda las tácticas del mandatario y magnate de los bienes raíces. En una guerra nuclear, no hay ganadores. La única solución aceptable es la vía diplomática. Hoy más que nunca necesitamos que vuelvan las cualidades personales de aquellos líderes, que en 1962 fueron capaces de resolver esa crisis.
hoyporhoy
26 sep 2017 - 05:00 AM