La práctica del debate es fundamental para fomentar la democracia y la tolerancia en las sociedades. Al debatir, se deben demostrar los fundamentos lógicos de los argumentos, la justificación ética o racional de estos y las conclusiones, que son la consecuencia intelectual de todo el ejercicio. No es un accidente que las principales universidades del mundo y las grandes organizaciones empresariales enriquezcan sus filas con personas experimentadas en el arte de debatir. Aunque Panamá tuvo una valiosa tradición de debate parlamentario y académico, esta se fue perdiendo hasta que solo un puñado de escuelas privadas mantuvo activa esta práctica. Enhorabuena por la iniciativa que ha llevado a las escuelas públicas a desarrollar sus propios clubes de debate. Ya 100 de estas organizaciones se han enfrentado en eliminatorias en todo el país, y ahora solo quedan 12 clubes escolares que se enfrentarán en las finales. El país gana, no solo porque nuestros jóvenes logran una mejor formación, sino porque despierta su interés -y el de la comunidad que los rodea- en ser parte de la solución de los grandes problemas nacionales.
hoyporhoy
28 sep 2017 - 05:00 AM