Si hay algo claro acerca de las iniciativas legislativas de los diputados –salvo aquellas sobre temas triviales como las del día del sombrero pintao o del toro guapo– es que hay que desconfiar, porque, con raras excepciones, detrás de estas suele haber un negocio. Esta última aventura de los diputados sobre la reducción del área protegida de Donoso, en Colón, donde además se desarrolla una mina de cobre, es más que sospechosa, justamente, porque viene de la mano de un diputado que, pese a la oposición que generó inicialmente este proyecto, logró los votos para aprobarlo en primer debate. El diputado dice que el proyecto de ley no afectará el área protegida, porque esta ya está impactada. ¿Quién presentó un estudio para corroborar algo así? Y es que en el debate ni siquiera estuvo presente el Ministerio de Ambiente. Esta iniciativa merece la atención de los panameños, no solo por sospechosa, sino porque la degradación a la que es sometida esta zona a causa de una mina a cielo abierto ya es bastante, como para ponerle ahora presión con un desarrollo turístico, que evidentemente no será de sus empobrecidos residentes.
hoyporhoy
12 oct 2017 - 05:00 AM