Panamá será sede durante cinco días de un nuevo período de sesiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. La celebración de esta reunión en nuestro país debería ser un mensaje para nuestros políticos, muchos de ellos comprometidos con sus intereses y bolsillos, o con quienes les patrocinaron el costo de llegar a un cargo de elección popular. Panamá no es un país conocido en el ámbito internacional como un dechado de virtudes y moralidad; por el contrario, es el paraíso de la impunidad y la corrupción, aupada por políticos que ven en el Órgano Judicial su mejor apuesta para evitar llegar a los estrados a rendir cuenta de sus actos que, como bien sostiene el presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Roberto Caldas, con sus acciones muchas veces vulneran el derecho ajeno. Sirva este encuentro para tomar ejemplos, para aprender y comprometerse verdaderamente con la justicia.
hoyporhoy
15 oct 2017 - 05:00 AM