Los promotores del tabaquismo reinventan sus estrategias y generan nuevos productos, como el cigarrillo electrónico, o utilizan cajetillas más llamativas para atraer a los jóvenes. Por estos temas y otros vacíos pendientes en la legislación sanitaria panameña, el Ministerio de Salud y la Coalición Panameña Contra el Tabaquismo han impulsado el proyecto de ley 136, para cerrarle la puerta a los mecanismos de una actividad que causa 18 patologías distintas, contamina el ambiente y envenena la convivencia vecinal. Con la nueva legislación los usuarios de estos productos pagarán por los daños que causa su consumo, y a la vez se prevendrá que en el futuro más panameños se conviertan en fumadores y adictos al tabaco y sus derivados. Panamá ha sido uno de los países más exitosos en la erradicación del tabaquismo (con una prevalencia del 6.4%), pero tras casi una década desde la última legislación sobre esta materia, se hace imperioso actualizarla. Hay que salvar más vidas lo más pronto posible.
hoyporhoy
28 oct 2017 - 05:00 AM