La creatividad para hacerse del patrimonio de todos los panameños parece estar tomando nuevos y alarmantes niveles. Primero fue una petición para obtener tierras en un área protegida en el Atlántico; ahora nos enteramos de que otros buscan concesiones de tierras nada menos que en el Refugio de Vida Silvestre de Isla de Cañas, distrito de Tonosí, en el Pacífico de la provincia de Los Santos. En ambos casos, se trata de desarrollos que pasan por el “turismo”, en especial este último, en el que empresarios quieren construir 36 cabañas en 107 hectáreas, es decir, a razón de 3 hectáreas por cabaña. Los peticionarios pretenden que se les conceda una importante cantidad de tierras en un lugar a donde acuden a desovar miles de tortugas cada año, proyecto este que bien podría desarrollarse en cualquier otra parte de tierra firme de la provincia santeña. Pero el atractivo turístico es, precisamente, el motivo por el que esta es una zona protegida: el anidamiento de varias especies de tortugas. El Ministerio de Ambiente tiene la responsabilidad de velar para que el refugio conserve su integridad, y todos esperamos que así sea.
hoyporhoy
08 nov 2017 - 05:00 AM