La medicina avanza y evoluciona todos los días, y las ciencias que le sirven de insumo realizan grandes descubrimientos que transforman nuestro entendimiento de la salud y la vida humana. La Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá ha sido la columna vertebral del desarrollo de la salud en nuestro país. Sus instalaciones y su entorno académico están rezagados, y requieren de otro paradigma representado por un nuevo campus con edificaciones apropiadas y convenientemente localizado para los desafíos de estos tiempos. A pesar de lo urgente de esta tarea, una vez más se paraliza la licitación, que dotaría a nuestro país de una nueva Facultad de Medicina. El atraso en esta materia es imperdonable, y se requiere que con la mayor urgencia los estamentos gubernamentales y universitarios resuelvan el nudo burocrático que ha empantanado esta iniciativa. Aquí no se trata de un simple trámite que retrasa otro proyecto populista, sino de erigir el modelo de salud y de formación médica que regirá a Panamá durante el siglo XXI. No nos podemos dar el lujo de seguir esperando por este templo del saber.
hoyporhoy
23 nov 2017 - 06:47 AM