Con las ratificaciones de Zuleyka Moore y Ana Lucrecia Tovar de Zarak como magistradas de la Corte Suprema de Justicia, se podría desenmascarar a alguna de las bancadas o facciones del legislativo. El partido gobernante cuenta con 19 diputados, por lo que requerirá de 17 más —sean de Cambio Democrático o del PRD—, para tener los votos necesarios para ratificar a las candidatas del Ejecutivo. Lo que debería ser un ejercicio cívico de cuestionamiento y deliberación parlamentaria sobre la trayectoria, filosofía e ideología de las juristas, tiene —en cambio— todos los elementos para convertirse en un torneo para negociar fidelidades. Todos los partidos políticos representados en la Asamblea Nacional son responsables por mantener este proceso fuera del clientelismo, y del tira y jala entre los diputados. La justicia, sobre todo si se trata de nuestra Corte Suprema, no puede ser negociada. Ese vicio explica el marasmo de impunidad que tiene la corrupción en nuestro país. Esta es la oportunidad que tienen los diputados para votar con sus conciencias. Otra agenda sería traición a la patria.
hoyporhoy
18 dic 2017 - 05:00 AM