Una vez más los magistrados de la Corte Suprema de Justicia dejan a la sociedad panameña con el sabor amargo de la impunidad. Este es el sexto caso en el que el expresidente de la República Ricardo Martinelli no será investigado. Bajo el argumento de que no existe prueba idónea han decidido que no se pueden admitir las pesquisas relacionadas con el pago de sobornos en la contratación del sistema SAP en el que, dicho sea de paso, ya un alto ejecutivo de una multinacional se declaró culpable de soborno en Estados Unidos y además involucró al expresidente. Este galimatías jurídico es de autoría del magistrado Oydén Ortega, que expresa en su fallo, con gran cinismo, que esa decisión no hace tránsito a cosa juzgada. ¿Acaso la Corte no tuvo más de 18 meses para reunir los elementos necesarios para cumplir con los requisitos legales que imponen la existencia de la prueba idónea? Cuando el poder judicial quiere aupar la impunidad, no hay prueba que valga. Ahora se entiende por qué tantos políticos quieren mantener el statu quo en la Corte. Esa es su garantía de que nada les pasará.
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05 ene 2018 - 05:00 AM