El pasado 4 de febrero se celebró la clausura de la cuarta edición del Laboratorio Latinoamericano de Acción Ciudadana (LLAC) 2022. Organizado por Jóvenes Unidos por la Educación y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) en el auditorio del histórico centro de capacitación Ascanio Arosemena. Contó con la presencia del doctor Ricaurte Vásquez Morales, administrador de la ACP; Nivia Castrellón, mentora de Jóvenes Unidos por la Educación y coordinadora del LLAC, representantes de las organizaciones benefactoras del programa, invitados especiales y, por supuesto, nosotros, los egresados y participantes del laboratorio.
60 evaluadores seleccionaron a 150 jóvenes de entre 15 a 24 años de edad provenientes de todas las provincias y comarcas del país. Fuimos seleccionados por nuestros méritos, entre más de 660 aplicantes, para trabajar de la mano de profesionales, durante 16 semanas de trabajo colectivo, talleres y capacitaciones para la planeación, el desarrollo y la aplicación de 15 proyectos comunitarios. El objetivo común es elevar la competitividad de Panamá, proveyendo oportunidades de desarrollo a los ciudadanos a través de la implementación, en varias regiones del país, de proyectos piloto diseñados e implementados desde el análisis, la creación y el uso de herramientas, conocimientos y experiencias, atravesando y superando retos y desafíos.
Durante el desarrollo del programa, como jóvenes, mostramos gran preocupación por temas de actualidad. Esta preocupación se reflejó en los enfoques de los proyectos presentados. Los 15 proyectos están orientados principalmente a la inclusión social, a las políticas públicas, al medio ambiente, a la educación, a la tecnología y al desarrollo de habilidades blandas. Se atienden poblaciones vulnerables, en áreas de difícil acceso y urbano marginales. Cada uno de los proyectos obtuvo excelentes resultados. Fueron reconocidos y evaluados por un jurado que tomó en cuenta rúbricas de evaluación conocidas por los participantes que incluían criterios como el aporte de nuevas oportunidades en las comunidades alrededor del país de manera innovadora, el uso e implementación de nuevas tecnologías de la información y comunicación (TIC’s), la metodología de aplicación y la intervención realizada, considerando también los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la capacidad de los proyectos de ser replicables y sustentables en el tiempo. Los cinco proyectos sobresalientes fueron acreedores de un porcentaje de financiación para la siguiente fase de aplicación. También se logró establecer alianzas con actores y profesionales estratégicos que participaron como benefactores, panelistas, conferencistas y financistas de los proyectos. Lo cierto es que los 15 proyectos son meritorios y de alto impacto.
De ahora en adelante, el compromiso es continuar aplicando y mejorando los diferentes proyectos, creciendo y captando nuevos voluntarios, aliados y beneficiarios, garantizando de esa manera la proyección a futuro y la inclusión de nuevas comunidades receptoras.
Esta experiencia ha significado recordar la importancia de la participación ciudadana. Tenemos el compromiso de ser agentes de cambio en nuestra comunidad inmediata. Sabemos que un conjunto de acciones pequeñas lleva a grandes resultados; que los jóvenes tenemos voz; que debemos confiar en nosotros mismos y en nuestras ideas, ser creativos y, a la vez, ser los primeros en escucharnos. Sabemos que ninguna idea es inalcanzable si trabajamos de manera colectiva, teniendo la seguridad de que hay personas dispuestas a ayudar. Así aseguraremos un futuro positivo y próspero desde hoy: estamos en el ahora y formamos parte del presente. Somos quienes estamos frente a una vida de oportunidades. Hay puertas y ventanas que ya se encuentran abiertas: atrevámonos a traspasarlas, a tomar las oportunidades, a estudiar y a superarnos, con miedo y también con valentía para crecer, equivocarnos y, sobre todo, para aprender. Tomemos el tiempo para reflexionar y encontrar esas ventanas de oportunidades, identificar y agradecer nuestro propósito, metas y valores que nos definen y caracterizan.
Tomemos conciencia y evaluemos qué estamos haciendo por nosotros mismos y por Panamá. ¿Estamos haciendo todo lo que podemos? ¿Qué más podemos hacer? Atrevámonos a alzar nuestra voz, organizarnos, crear iniciativas y programas que nos hagan sentir orgullosos de trabajar por nuestras comunidades y por Panamá, recordando que, trabajando juntos y con un fin común, el éxito está garantizado.
La autora es egresada del LLAC 2022
