A raíz de la publicación de la planilla de la Asamblea Nacional (AN), esta señaló en su página web que la reducción de personal ha generado un ahorro significativo de un millón de dólares mensuales. Sin embargo, en nuestra opinión, esta afirmación es falaz. Recordemos que el presupuesto modificado que recibió la nueva presidenta de la AN, Dana Castañeda, fue de $179.2 millones. No obstante, ella solicitó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) $3.3 millones para el pago de la segunda y tercera partida del décimo tercer mes, de los cuales el MEF le otorgó sorprendentemente $1.9 millones. Y digo “sorprendentemente” porque, según el ministro, están aplicando una contención de $1,387 millones. Al parecer, hubo una excepción para la AN, ya que se le concedieron $1.9 millones adicionales.
Esto implica que la nueva presidenta ha incrementado el presupuesto a $181.1 millones, es decir, casi $2 millones más de lo que inicialmente recibió. Entonces, ¿dónde está ese “ahorro significativo”? Sencillamente, no existe. Lo que han hecho es evitar incrementos escandalosos como en el quinquenio pasado, cuando el presupuesto superaba los $200 millones.
Imaginemos que, para pagar solo $3.3 millones correspondientes a la segunda y tercera partida del décimo tercer mes, se tuvo que solicitar una modificación, a pesar de que el presupuesto abultado ya ascendía a $179.2 millones al 30 de junio. Esto sugiere que, para pagar a los aproximadamente 5,000 funcionarios que Dana Castañeda supuestamente tuvo que descontinuar (porque no trabajaban), habría sido necesaria otra modificación para cubrir $1 millón mensual adicional hasta finales de 2024. En plena contención decretada por el MEF, esos millones adicionales habrían tenido que ser solicitados al ministerio, considerando que ni siquiera contaban con lo necesario para cancelar las partidas del décimo tercer mes.
Para ponerlo en perspectiva, la planilla de la AN tiene actualmente un costo mensual de $6.8 millones, cubriendo a 3,724 funcionarios eventuales y permanentes, lo que se traduce en una cifra insostenible de 52 colaboradores por cada uno de los 71 diputados. Esto eleva el costo anual de la planilla en 2024 a $81.6 millones. Dado que el presupuesto modificado asciende a $181.1 millones, surge la pregunta: ¿en qué se destinan los restantes $99.5 millones, si la planilla es supuestamente el rubro más alto? Si solo se aprobaron $18.1 millones para inversión, ¿dónde están los otros $81.4 millones del presupuesto modificado de 2024?
¿Esos $33 millones que Castañeda menciona como ahorro para el presupuesto de 2025, se calculan sobre los $150 millones del presupuesto original, o peor aún, sobre los $181.1 millones del presupuesto modificado?
En mi artículo anterior, titulado “Las planillas de Dana”, una funcionaria de la AN, con 10 años como consultora en materia de género, me explicó las normas, estándares y cargos necesarios para asegurar la eficiencia de la AN. Sin duda, existen cientos de funcionarios que realizan un excelente trabajo y tienen un despacho desde el cual demuestran su productividad. Pero esta aparente realidad, no justifica que, para 71 diputados, tengan que haber 376 asesores que ganan salarios mensuales que van de $1,000.00 a $5,000.00 (72 ganan esta suma), que de seguro ni despacho tienen. En adición a 1,320 asistentes administrativos, 109 promotores comunales y 146 conductores de vehículos (el resto deben ser promotores deportivos y culturales). La persona que verdaderamente está haciendo su trabajo en la AN, como en cualquier otra institución del Estado, no tiene porque sentirse aludida. Pero estos son los menos y por mucho, de las abultadas cifras que muestra la actual planilla.
En conclusión, decir que están ahorrando dinero es mentira; porque lo que están haciendo, si acaso, es dejando de gastar más de la cuenta de una cifra, ya abultada en exceso. Qué manera tan descarada de pretender engañar al ciudadano.
El autor es abogado