La Universidad Especializada de las Américas (Udelas) todavía se encuentra en medio de un escenario donde la democracia académica y los procesos administrativos han sido desafiados. Desde una perspectiva más neutra, puede plantearse las siguientes reflexiones:
En primer lugar, el “respeto a la democracia institucional” es fundamental. Es crucial respetar estos valores, al igual que las decisiones mayoritarias. La legitimidad de cualquier liderazgo radica en su capacidad para representar y respetar la voluntad de la comunidad.
Un rector cuyo mandato finalizó el 31 de diciembre de 2023 ha decidido ignorar un proceso electoral legítimo, despreciando la voluntad de la comunidad universitaria y socavando los principios democráticos que deberían regir la institución. Por otro lado, la rectora electa aún no ha podido asumir su cargo y ejercer sus funciones, enfrentándose a numerosos desafíos en aras de la academia y una correcta gestión universitaria.
Es importante recordar que el Dr. Bosco Bernal solicitó dos opiniones a la Procuraduría de la Administración sobre la legitimidad de las elecciones, y ambas opiniones concluyeron en la “presunta legitimidad de los procesos electorales”. Sin embargo, ha hecho caso omiso a la opinión de la Procuraduría.
En segundo lugar “unidad en la diversidad”: es natural que existan diferentes puntos de vista dentro de un equipo o comunidad, la diversidad de opiniones puede enriquecer el debate y conducir a mejores decisiones. Es necesario encontrar un equilibrio entre la unidad y la diversidad para mantener la cohesión y el progreso. La Udelas es un pilar fundamental de la sociedad, la academia que debería ser el bastión de la libertad de pensamiento y la búsqueda del conocimiento, parece haber sido relegada a un segundo plano dentro de la Udelas.
En tercer lugar, el “respeto a las normas y procedimientos” es fundamental para garantizar la estabilidad y el buen funcionamiento de la institución. Cualquier modificación a las normas debe realizarse de manera consensuada y respetando los principios democráticos.
La Udelas cuenta con normativas que deberían garantizar la equidad y la justicia, pero actualmente son manipuladas para servir a intereses particulares. En la actualidad, se están despidiendo funcionarios sin justificación, reasignándolos a puestos alejados de sus competencias, y docentes con trayectoria no son convocados a compartir su conocimiento y experiencia, simplemente por no alinearse con la administración que finalizó en diciembre de 2023. En la Udelas hoy se experimenta un clima de miedo y desconfianza entre el personal administrativo y docente.
Las autoridades externas han mantenido un preocupante silencio, refugiándose en el respeto a la autonomía universitaria. Esta actitud de silencio puede interpretarse como complicidad pasiva con las acciones antidemocráticas que se desarrollan en la universidad.
Se hace un llamado a los estudiantes para que se empoderen, exijan calidad en su educación y no permanezcan en silencio frente a un sistema que no los representa. Deben demandar un liderazgo que respete los valores académicos y garantice un futuro de excelencia y equidad para todos.
Concluyendo, puedo decir que la situación descrita en la Udelas es preocupante y refleja una crisis institucional que requiere una reflexión profunda sobre la importancia de la democracia, la transparencia y el respeto a las normas.
No se debe recurrir al juego sucio, la manipulación o la intimidación. Hoy hago un llamado a la cordura a todos los directivos de la Udelas, a sus docentes y al cuerpo administrativo, a dejar de lado los intereses y diferencias personales en favor de los estudiantes y la academia, independientemente de su línea de pensamiento. Todos deben servir a la academia y no a una persona.
Al cuerpo administrativo se le anima a no tener miedo; la unidad entre ustedes debe prevalecer. Hagan valer su derecho y el respeto a su trayectoria administrativa. Recuerden que la defensa de la democracia académica es responsabilidad de todos: estudiantes, docentes, personal administrativo y la sociedad en su conjunto. Deben unirse en esta lucha por una educación de calidad, basada en la verdad, la transparencia y el respeto a los procesos democráticos y administrativos.
El autor es terapeuta ocupacional
