El aprendizaje inicia desde el nacimiento. Por eso, la educación temprana es más que la preparación para educación básica o primaria. Según la Unesco, la educación temprana apunta al desarrollo integral de las capacidades sociales, emocionales, cognitivas y físicas para construir una fundación amplia y sólida de aprendizaje y bienestar para la vida. La evidencia muestra que el desarrollo del cerebro es más rápido en los primeros tres años de vida y que podemos estimularlo. Niños que no están en un ambiente estimulante tienen cerebros más pequeños de lo normal para su edad. Además, la educación temprana disminuye la brecha entre los logros académicos de niños de familias de bajos y altos ingresos, si los de bajos ingresos la reciben.
Sin embargo, la educación temprana no es un servicio público de fácil acceso. En Panamá, solo hay unos 100 Centros de Atención Integral a la Primera Infancia (CAIPI) comunitarios que reciben fondos del Estado. Adicionalmente, Unicef estima que, de los 296,288 niños menores de 3 años de edad en Panamá, solo 8,050 (3%) reciben servicios públicos de educación temprana.
El desarrollo humano de las mujeres y los niños está estrechamente vinculado, pues ambos son marginalizados por una sociedad que no reconoce plenamente su valor. Muchos aún consideran que el cuidado de los niños es responsabilidad de la mujer. Como las mujeres suelen ganar menos que los hombres, asumen la responsabilidad de cuidar a los hijos cuando no hay lugares accesibles que les ofrezcan cuidado y atención. Esto perpetúa un ciclo de menor remuneración y trayectorias profesionales planas en las mujeres. Por ello, la educación temprana también es un derecho de la mujer y debe formar parte de las iniciativas para lograr equidad de género.
Invertir en educación temprana da retornos más altos que invertir en adultos. Estudios sobre el retorno económico de inversión estatal muestran que invertir en edades tempranas supera otras opciones de políticas públicas. La inversión de fondos públicos en educación temprana facilita a la niñez crecer con mayor autonomía y menor dependencia del Estado. Valorar el aporte económico y social de las mujeres y la niñez justifica incrementar la cobertura de los CAIPI y programas similares, para que más niños reciban educación temprana.
La autora es vicerrectora académica de Quality Leadership University e integrante de Ciencia en Panamá.
