ChatGPT es una herramienta de inteligencia artificial en línea capaz de traducir y sintetizar textos, responder preguntas y mantener una conversación (por escrito) como si fuera un humano. El motor de esta herramienta es un tipo de algoritmo de inteligencia artificial llamado red neuronal artificial (ANN, por sus siglas en inglés). Las ANN utilizan ecuaciones matemáticas para predecir resultados basados en datos de entrada que pueden ser números, palabras o incluso imágenes.
Esta tecnología -que también se aplica en los sistemas de recomendaciones de YouTube, Instagram y demás redes sociales- es muy útil en diversos campos de la ciencia como la medicina, la logística y la gestión de la cantidad y calidad del agua. Hoy en día existen algoritmos de ANN que predicen el riesgo de inundaciones o la magnitud de la intrusión salina en la desembocadura de un río. Las ANN son capaces de procesar la información de entrada mucho más rápido y de manera más eficiente que otras metodologías aplicadas en décadas pasadas, brindando así predicciones casi que en tiempo real.
Los algoritmos de inteligencia artificial son famosos por requerir grandes volúmenes de datos hidrológicos que en Panamá actualmente no tenemos. No obstante, de la mano de tecnologías emergentes para la recolección de datos como la detección remota y la ciencia ciudadana, la adopción de esta tecnología para la gestión del recurso hídrico en Panamá sería posible en un futuro próximo.
A pesar de estos avances tecnológicos, el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible para el 2030 peligra. Para alcanzar la seguridad hídrica es necesario un cambio rápido y transformador en la sociedad. Es por eso que el lema del día mundial del agua este año “sé el cambio que quieres ver en el mundo”, nos invita a involucrarnos más, participar activamente en la gestión del recurso hídrico y sobre todo evaluar nuestra relación con el agua.
Gracias al Canal, Senacyt y la Ciudad del Saber, Panamá tiene el potencial para convertirse no sólo en el epicentro de la innovación tecnológica en temas de agua del XXI sino también ser un centro de pensamiento en el que gobiernos, sector privado, universidades y organizaciones internacionales cooperen para idear un futuro hídrico sostenible.
La autora es ingeniera hidróloga, estudiante de doctorado del Instituto IHE Delft e integrante de Ciencia en Panamá
