El fútbol da revancha, repiten una y otra vez los que conocen este deporte. Y ha llegado el momento de esa revancha para Thomas Christiansen con el inicio de las eliminatorias para el Mundial de la FIFA México/Estados Unidos/Canadá 2026.
El 27 de marzo de 2022, Estados Unidos goleaba a Panamá 5-1 en Orlando, Florida, eliminándonos matemáticamente del Mundial Catar 2022. A pesar del fracaso, la Federación Panameña de Fútbol (Fepafut) renovó el contrato del técnico danés hasta 2026.
Pocas veces en fútbol el estilo pesa más que los resultados, pero este fue el argumento esbozado por el presidente de la Fepafut, Manuel Arias, el 14 de junio de 2022 al anunciar la renovación de Thomas Christiansen: “Nos ha dado una identidad de juego, un estilo y lo más importante, ha demostrado su calidad como persona”.
La gran mayoría de la fanaticada ha respaldado a Arias en darle la oportunidad de revancha a Christiansen.
Y es que, fuera del campo, el técnico ha sido un profesional en todo momento. Siempre dando la cara a los medios, accesible al mundo del fútbol y participando en diversas actividades comunitarias. Es un gran embajador de la Fepafut de cara a la sociedad panameña.
El juego de la selección en manos de Christiansen ha sido vistoso y, muchas veces, efectivo, logrando clasificarse para dos Final Four de la Concacaf; dos Copas de Oro, incluyendo un segundo lugar en la de 2023; y para la Copa América que se jugará este mes en Estados Unidos.
Entre los otros logros de Christiansen destaca su contundente victoria 3-0 contra Costa Rica en el Estadio Ricardo Saprissa en noviembre de 2023. Su récord contra nuestro gran rival ha sido 7 ganados, uno perdido y uno empatado. Sin embargo, el empate y la derrota fueron en las eliminatorias rumbo a Catar.
Al ser contratado, sus detractores en la prensa argumentaron que no contaba con la picardía ni experiencia para triunfar en una eliminatoria de Concacaf. Y en la segunda ronda de las eliminatorias Catar 2022, la selección dio la sensación de jugar sin experiencia y sin picardía, sobre todo frente a Costa Rica y Honduras, partidos que terminaron costándole su boleto a la cita mundialista.
A pesar de no estar en el último mundial masculino, el fútbol panameño sigue creciendo. Amir Murillo brilla en Marsella; Fidel Escobar es Tetra Campeón en Costa Rica; Godoy y Carrasquilla triunfan en Estados Unidos y Fajardo y Díaz hacen lo propio en Ecuador; Jorge Dely y 23 guerreros alzaron el trofeo Maurice Revello; Marta Cox logró un gol que le dio la vuelta al mundo en el máximo torneo femenino de la FIFA; y Tauro y Plaza Amador inauguran un nuevo Rommel con un clásico de final; entre otros logros.
La empresa privada sigue invirtiendo. En los últimos años se han inaugurado tres estadios para el fútbol profesional construidos con fondos privados: el Yappy Park y el COS Sports Plaza en la ciudad capital; y el de la Universidad Latina en Penonomé. La labor, compromiso y sacrificio de los dueños de los clubes es admirable.
Y ni hablar de los miles de técnicos, líderes comunitarios, dirigentes, padres de familia y jugadores que semana tras semana desarrollan el fútbol, casi sin recursos y muchas veces en canchas abandonadas por el Estado, a lo largo y ancho del territorio nacional.
Es en este escenario que se da la revancha de Thomas Christiansen. Una revancha en la que tendrá a toda la familia del fútbol apoyándolo y en la cual no puede fallar.
El autor es empresario y licenciado en Ciencias Políticas, master en Economía Empresarial de Incae.
