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La LNB: entre la ética y la innovación

La LNB y su equilibrio entre valor social y valor económico.

Dos pilares fundamentales —el valor económico y el valor social— en la LNB han empezado a debilitarse como consecuencia de la venta clandestina de lotería y la incursión de la lotería electrónica. La primera, dado su carácter penal, debe ser atendida por las autoridades competentes; y la segunda, como sistema, debe regirse dentro de un contexto ético que priorice el bienestar social, con la participación activa de los billeteros y no solo la priorización del valor económico.

Narrativa

En el corazón de nuestra sociedad, la lotería tradicional ha sido mucho más que un mecanismo de recaudación: ha sido un tejido humano, una red de confianza, pese a carecer de una estructura organizacional, y una fuente de sustento para más de 15,000 billeteros que, día a día, no solo venden billetes, sino que transmiten esperanza, cercanía y cultura popular.

Sin embargo, la irrupción de la lotería electrónica —con su eficiencia tecnológica y su capacidad de expansión digital— ha generado una disrupción que va más allá de lo financiero.

La lotería, en sus modalidades tradicional y electrónica, ha sido, en la primera, un simple juego de azar; en la segunda, resultados financieros controlados. En su versión tradicional y presente, con la LNB como operadora, representa empleo, confianza y cultura popular.

Con el ingreso al mercado del sistema electrónico, operado por una empresa privada, se presuponía eficiencia tecnológica, nuevos hábitos de consumo y mejores ingresos para la LNB.

No obstante, el nuevo actor en el mercado de la lotería, en sus primeros años, ha erosionado parte de los ingresos de la Beneficencia, debido a un acuerdo defectuoso, debilitando la acción social que históricamente ha acompañado a este sistema. Frente a ello, no basta con discutir cifras: necesitamos un marco normativo que reconozca que la economía debe estar al servicio de la sociedad. El dilema es evidente: ¿cómo equilibrar el valor social con el valor económico?

La dicotomía emergente

  • Por un lado, la lotería electrónica, en su concepción, busca maximizar ingresos, reducir costos y responder a patrones de consumo modernos.

  • Por otro lado, la lotería tradicional de la LNB tiene una misión social: sostiene empleos, fortalece comunidades y canaliza recursos hacia la acción social, dependiendo del ecosistema humano de los billeteros y los consumidores.

Esta tensión no puede resolverse con una lógica binaria. Requiere un marco normativo ético-consciente, capaz de integrar principios del capitalismo ético, el capitalismo consciente, la filosofía de Ubuntu y el utilitarismo social.

El modelo conceptual

Proponemos un modelo que articule ambos valores —social y económico— bajo una estructura regulatoria que:

  • Reconozca a los billeteros como agentes comunitarios, debidamente integrados y formalizados, como piezas clave de un canal de distribución eficiente y comprometido con la visión de desarrollo de la LNB y su cadena de valor.

  • Establezca que toda innovación tecnológica sea evaluada por su impacto social y por su aporte directo y verificable de recursos financieros a la LNB para el cumplimiento de su misión, y no solo en función de su propia rentabilidad.

  • Defina mecanismos de redistribución ética, donde parte de los ingresos digitales se reinviertan socialmente, de acuerdo con la misión de la LNB.

  • Promueva una gobernanza participativa, donde los actores tradicionales tengan voz y acción en la transformación.

Este modelo no busca frenar la innovación, sino humanizarla. No se opone al progreso, sino que lo enmarca en valores que aseguren que el desarrollo económico no se construya sobre la exclusión social.

Hacia una lotería con propósito

La lotería puede y debe ser un instrumento de cohesión, no de fragmentación. Puede ser una plataforma de inclusión, no de desplazamiento. Puede ser un puente entre generaciones, no una brecha entre sistemas.

Por ello, proponemos que el Estado, la Beneficencia, los billeteros y los consumidores se articulen en torno a un Acuerdo Marco Ético-Consciente, que garantice:

  • La coexistencia regulada de ambos modelos.

  • La compensación justa ante externalidades negativas.

  • La sostenibilidad financiera de la acción social.

  • La preservación del vínculo humano en la experiencia de juego.

Sistemas en disputa: entre el impacto social y el impacto económico

La irrupción de la lotería electrónica abre un debate sobre el futuro de más de 15,000 billeteros y la sostenibilidad de la acción social de la Beneficencia.

Una tradición en riesgo: “no matemos a la gallina de los huevos de oro”

Durante décadas, la lotería tradicional ha sido mucho más que un juego de azar y, bien diseñada, puede incluso funcionar como una ventana de atracción turística. Representa un tejido humano y cultural compuesto por más de 15,000 billeteros que, por más de 105 años, han estado apostados en supermercados, calles y plazas ofreciendo billetes que no solo prometen fortuna, sino también esperanza y cercanía.

La llegada de la lotería electrónica ha cambiado las reglas del juego. Pero su incursión ha generado una consecuencia inesperada: la LNB ha contraído una deuda que la afecta financieramente y, en buena parte, ha generado en los billeteros la sensación de amenaza a su fuente original de sustento.

La dicotomía: valor social vs. valor económico

El dilema es claro:

  • La lotería tradicional prioriza el impacto social positivo, generando empleo, cohesión comunitaria, identidad y pertenencia.

  • La lotería electrónica privilegia el impacto económico positivo para la operadora privada, maximizando ingresos, pero debilitando la estructura social que sostiene la dinámica de la LNB.

La tensión entre ambos modelos refleja una dicotomía más amplia: ¿cómo equilibrar la innovación tecnológica con la responsabilidad social?

Desafío: transformación para el cumplimiento de la misión de la LNB

La discusión no se trata de frenar la innovación, sino de humanizarla. La LNB puede ser un motor de cohesión, inclusión y sostenibilidad, siempre que se construya sobre un marco ético que priorice el bienestar colectivo y la participación activa de los billeteros como agentes sociales, creando valor mediante un triple impacto: social, ambiental y económico.

El desafío está planteado: lograr la transformación de la LNB para el cumplimiento de su misión y visión, conforme al Reglamento Interno de la LNB —Resolución N.° 2017-01 del 20 de febrero de 2017—.

El autor -consultor principal de DSH Consultores Asociados- es especialista en sistemas de lotería pública, infraestructura estratégica y estrategias de desarrollo social inclusivo.


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