Recientemente, el Órgano Ejecutivo, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, realizó una polémica designación al elegir a una persona que no cumple con los requisitos mínimos para ser embajador de Panamá en Nicaragua. Esto generó fuertes cuestionamientos sobre los procedimientos y métodos utilizados por la Presidencia para escoger a quienes nos representarán en el exterior.
Este nombramiento fue percibido como un golpe directo a los estudiantes de las escuelas de Relaciones Exteriores y a la carrera diplomática, lo que, a su vez, provocó el rechazo de la sociedad civil, catedráticos y expertos en Relaciones Internacionales. La primera reflexión que surge es la siguiente: ¿qué administrador de un negocio contrataría a una persona menos preparada y calificada para cubrir su puesto durante una ausencia? La respuesta es simple: nadie.
Por lo tanto, el uso de la facultad constitucional que tienen el presidente de la República y el ministro de Relaciones Exteriores, consagrada en el numeral 9 del artículo 184 de la Constitución Política, debe ser ejercida de manera sensata y acorde al nivel académico que ambos ostentan. Esto implica que los candidatos a cargos en el servicio diplomático deben contar con competencias intelectuales y doctrinales, ya que se trata de una materia delicada. A través de las embajadas se refuerzan lazos de amistad entre países en ámbitos históricos, culturales, económicos, académicos y comerciales, entre otros. Por ello, el designado debe poseer un conocimiento sólido en Relaciones Internacionales.
Es conveniente considerar como primera opción a los integrantes de la carrera diplomática, quienes pueden ascender en función de su preparación académica, méritos, competencias y años de servicio en el Ministerio de Relaciones Exteriores.
En este sentido, debe apostarse por la meritocracia, que debe ser el pilar fundamental al seleccionar a una persona para ocupar un alto cargo, ya sea como embajador o cónsul de Panamá en otro país.
El autor es estudiante de la Licenciatura de Relaciones Internaciones en la Universidad de Panamá.
