Durante la pandemia de la covid-19, los panameños vivimos una serie de medidas de bioseguridad, confinamiento, restricciones de movilidad por género y/o por número de cédula, entre otras. Estas medidas crearon incertidumbre económica en la población, mientras la limitación a la interacción social fomentó el uso de diferentes plataformas y tecnologías para clases, teletrabajo y comunicación. Este fue el caso de los datos públicos expresados en las redes sociales.
Estos datos permitieron estudiar el sentimiento público de la población panameña antes y durante la pandemia de la covid-19. Este estudio, gracias al financiamiento de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), se realiza dentro del marco del proyecto Repositorio Epidemiológico Georeferenciado Nacional llamado (REGiNa), que alberga los datos informados diariamente de covid desdeel inicio de la pandemia y los datos de redes sociales desde 2019 a la fecha de Panamá.
El estudio, que emplea técnicas de inteligencia artificial, analiza mediante aprendizaje automático más de 50 millones de publicaciones en la red social Twitter realizadas por residentes panameños en 2019 y 2020. Podemos destacar que el sentimiento se rige por las medidas de controles sanitarios impuestos o en términos de la política pública, en lugar de ser influenciado significativamente por la progresión de la pandemia.
Los cambios más significativos de variación en el sentimiento se observaron en relación con protestas masivas y el levantamiento de la ley seca. Estos hallazgos fueron contrarios a las hipótesis iniciales, pues se esperaba que la respuesta en sentimiento de la población panameña en Twitter estuviera correlacionada con la progresión de la pandemia o el resurgimiento de las olas de infección.
El repositorio REGiNa y otros estudios en curso en el Laboratorio de Investigación en Tecnologías Avanzadas en Telecomunicación y Procesamiento de Señales (GITTS) respecto al sentimiento público en Panamá en temas como vacunación, la comparación del mismo con otros países de la región, y el análisis de un índice de degradación de bienestar general asociado a salud mental, han generado ya valiosa información.
Esto demuestra la importancia de utilizar estos resultados como herramienta de una gestión pública informada, adaptativa y que reacciona de manera proactiva en materia de salud en beneficio de la población panameña.
La autora es doctora en ingeniería eléctrica, directora ejecutiva del Centro de Estudios Multidisciplinarios en Ciencias, Ingeniería y Tecnología y profesora de la UTP para Ciencia en Panamá.
