Uno de los objetivos expresamente enunciados en el marco regulatorio de las asociaciones público-privadas (APP) en Panamá es la creación de empleos. En ocasión de la conmemoración del Día del Trabajo y frente a las actuales cifras de desempleo, resulta pertinente poner en valor los esfuerzos interinstitucionales en materia de APP, no solo para generar puestos de trabajo, sino para garantizar su sostenibilidad en el tiempo.
Dado su carácter de largo plazo, los proyectos APP, particularmente los vinculados a infraestructura pública, tienen la capacidad de generar empleo durante la etapa de construcción y posteriormente en su operación y mantenimiento. Este aspecto adquiere especial relevancia si se considera que entre el 14.8% y el 16% del Producto Interno Bruto (PIB) proviene del sector construcción.
La estructuración de proyectos que implican la movilización de capital privado para el desarrollo de infraestructura pública, con inversiones iniciales que superan los mil millones de dólares, demanda que el Estado continúe fortaleciendo la seguridad y la certeza jurídica para los inversionistas. Asimismo, resulta fundamental viabilizar la salida al mercado de estos proyectos, a fin de agilizar la generación de empleo.
La licitación constituye un hito clave del ciclo de vida de estos proyectos, porque es el momento que permite medir la percepción del sector privado. En ella, el privado va a evaluar el balance de los riesgos que el Estado va a retener y los que se aspira transferir.
El Decreto Ejecutivo No. 58 de 2025 introdujo ajustes para acelerar estos procesos, incorporando criterios como la identificación de terrenos, estudios previos, infraestructura social, precedentes internacionales exitosos y capacidad presupuestaria de la entidad pública contratante.
En este contexto, es oportuno poner en perspectiva, de forma más aterrizada, las plazas de empleo que los actuales proyectos de APP tienen el potencial de generar:
La Carretera Panamericana Este, concesión vial con esquema de rehabilitación y mantenimiento por estándares, con orden de proceder en 2024 e inicio de construcción en 2025, ha generado 1,336 empleos en su área de influencia (Las Garzas de Pacora hasta Yaviza, Darién).
La Carretera Panamericana Oeste, cuya orden de proceder está próxima a ser entregada por el Ministerio de Obras Públicas (MOP), tiene previsto generar 2,000 empleos directos y aproximadamente 10,000 empleos indirectos.
La Autopista Centenario, que ya cuenta con una prefactibilidad aprobada por el Ente Rector del Régimen APP en octubre de 2025 y tiene como horizonte de licitación junio de 2026, proyecta la generación de 1,000 puestos de trabajo.
El proyecto del Centro Penitenciario de Máxima Seguridad del Ministerio de Gobierno, que se prevé licitar entre finales de 2026 e inicios de 2027, tiene un potencial estimado de 1,000 fuentes de empleo directas.
Por su parte, la iniciativa del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) para desarrollar plantas agroindustriales en Coclé, Chiriquí, Los Santos, Panamá Este y Veraguas contribuiría a sostener aproximadamente 210,000 empleos directos y 315,000 indirectos en el sector agropecuario, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INEC).
Según organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la generación de empleo, más allá del eje canalero, es una prioridad estratégica para reducir la pobreza rural, evitar la migración a la capital y fortalecer la cohesión social. Este proyecto, además de responder a esta estrategia e incluir esquemas de educación dual para tecnificar el sector agropecuario y aumentar la productividad, ha captado el interés de empresas israelíes y estadounidenses.
El Municipio de Santiago impulsa la estructuración de un proyecto de infraestructura edilicia denominado “Centro Cultural, Deportivo y Administrativo de Santiago”, el cual podría generar aproximadamente 525 empleos.
Los actores institucionales del ecosistema APP continúan articulando esfuerzos para madurar nuevas iniciativas que aseguren la generación continua de empleo. No obstante, los proyectos mencionados destacan por su potencial de ejecución entre 2026 y 2027.
Además, a lo largo del ciclo de vida de un proyecto APP, del lado privado participan múltiples actores: firmas consultoras, de ingeniería, compañías afianzadoras y aseguradoras, bancos, constructoras, contratistas de diseño, empresas de mantenimiento, firmas de contadores y abogados, fiduciarias y supervisores, todos ellos contribuyendo a la generación de empleo en el país.
Las APP se consolidan como una herramienta estratégica de política pública orientada no solo a cerrar brechas de infraestructura, sino también a generar empleo formal, mejorar la productividad y contribuir al desarrollo sostenible del país.
La autora es la secretaria nacional de Asociaciones Público-Privadas

