Las barreras del silencio constituyen un problema muy común para muchos estudiantes que aprenden inglés como segundo idioma. A pesar de que en la actualidad el inglés se ha consolidado como la lengua franca de la comunicación, muchos de nuestros estudiantes enfrentan dificultades para comunicarse. ¿Por qué ocurre esto? Las barreras del silencio son diversas y complejas, y es necesario abordarlas para que todos los estudiantes puedan beneficiarse del aprendizaje de este idioma.
Una de las razones es la escasa oportunidad de practicar en entornos reales. En muchos entornos educativos, la enseñanza se enfoca básicamente en la gramática y el vocabulario, dejando de lado la conversación. Esta situación genera inseguridad y la percepción de que están aprendiendo un idioma teórico. Sin posibilidades de aplicarlo en la práctica, es comprensible que muchos estudiantes decidan permanecer en el silencio.
Evidentemente, uno de los mayores obstáculos es el miedo a cometer errores. Nuestros estudiantes temen ser criticados y juzgados, lo que se convierte en una barrera emocional significativa. Prefieren no participar en clase antes que arriesgarse a hablar en inglés. Ante esta realidad, el primer paso es tener empatía. Más allá de lo académico, el atender los miedos y emociones de los estudiantes, promoviendo un ambiente donde los errores se consideren parte del proceso natural en el aprendizaje, puede ayudar a aliviar este problema.
La motivación también juega un papel esencial en el aprendizaje. Algunos estudiantes pueden no ver el inglés como necesario en su vida diaria, especialmente si su entorno familiar no lo utiliza. Sin una razón clara para aprender, su interés puede no ser suficiente cerrando toda posibilidad al aprendizaje. Fomentar conexiones entre el inglés y sus intereses podría incrementar su motivación y convertir el aprendizaje en un reto.
Asimismo, los métodos de enseñanza poco efectivos basados en la memorización pueden llegar a ser otro obstáculo. Con clases monótonas, que no se adaptan a sus necesidades, los estudiantes no obtendrán la confianza necesaria para hablar inglés con fluidez. Con actividades interactivas y conversacionales, el proceso de aprendizaje resultará más dinámico.
No podemos dejar de lado el entorno donde viven los estudiantes el cual impacta significativamente en su aprendizaje. Si residen en lugares donde el inglés no se habla, sus oportunidades para practicar se reducen significativamente. La falta de interacción con hablantes nativos limita su exposición al idioma. Por esta razón, es importante que los centros escolares busquen formas de integrar el inglés en la vida cotidiana.
En este sentido, las discrepancias culturales y lingüísticas también son un factor significativo. Aprender inglés no solo significa adquirir un nuevo lenguaje, sino también sumergirse en una cultura distinta. Estas diferencias dificultan la comunicación, ya que los estudiantes pueden sentirse inseguros al abordar expresiones idiomáticas que son propias del idioma inglés y que son esenciales para ser más fluido y natural a la hora de expresarse oralmente.
La restricción en el acceso a materiales educativos es otro factor clave. La práctica del idioma puede verse limitada por la carencia de materiales apropiados, como libros o internet. Para nadie es un secreto que este problema se agudiza aún más en las áreas remotas de nuestro país en donde las oportunidades no son las mismas. Proporcionar herramientas de fácil acceso, como Apps educativas, puede ayudar a que los alumnos desarrollen sus destrezas de comunicación.
¿Podrán nuestros estudiantes superar estas barreras? Educadores, padres de familia y los responsables de las políticas educativas deben colaborar en la creación de un entorno que promueva la confianza, la práctica y el interés en el aprendizaje del inglés. Solamente de esta manera se podrá romper el silencio y dar paso a nuevas posibilidades de comunicación.
Invito a todos a reflexionar sobre sus propias experiencias con el aprendizaje del inglés. ¿Cómo podemos, como comunidad, apoyar a aquellos que luchan por hacerse escuchar en un idioma que es fundamental en nuestra sociedad actual?
La autora es docente de inglés.