Las mujeres tienen la palabra

Mañana sucederá un cambio histórico en Colombia, porque por primera vez el pueblo decidió realizar un pacto en democracia sin matarse entre hermanos, con un solo propósito: exigir cambios estructurales en el ámbito social, político y económico, apoyándose en la Constitución de 1991, garante de la decisión de las mayorías en medio de un debate polarizado entre la izquierda y la derecha.

Las denominadas minorías participativas se multiplicarán como ciudadanías libres y se convertirán en mayorías para producir un cambio justo y necesario en una nación patriarcal, machista, racista, corrupta y violenta desde hace más de 200 años.

Es admirable ver que Colombia muestra un importante avance en su imagen institucional ante el mundo, permitiendo que los candidatos de la izquierda Gustavo Petro y Francia Márquez sigan vivos en medio de amenazas y del riesgo atravesado en las plazas públicas, porque la memoria colectiva no olvida , guarda y arrastra en el alma el luto por los asesinatos de 1990, periodo en que manos oscuras acribillaron a tiros a tres candidatos de oposición en la misma campaña presidencial: Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro . Igualmente sucedió con Jorge Eliécer Gaitán en 1948, Jaime Pardo Leal en 1987 y Álvaro Gómez en 1995.

Por otro lado, pareciera que los medios de comunicación en manos de las élites inclinaron sus apuestas a los candidatos de derecha, Rodolfo Hernández y Marelen Castillo, soslayando el verdadero papel del periodismo de incomodar al poder y a la sociedad en general.

Hay un detalle sobresaliente y significativo: la participación activa y decidida de las mujeres. Representan el 52% del electorado, por lo que serán ellas las que tomarán la decisión de elegir el presidente y vicepresidenta . La mujer colombiana decidió no seguir en la cocina, como señaló uno de los candidatos, y se ha puesto a la vanguardia de la república para que se garantice la prosperidad y las oportunidades para las nuevas generaciones, y luchar unidas para que los colombianos tengan una segunda oportunidad de construir una sociedad donde reine la justicia social, avance la reconciliación y se consolide de una vez y por siempre una paz grande para todos los colombianos .

El nuevo presidente tiene un gran compromiso, porque encuentra un pueblo ávido de reivindicaciones aplazadas por la corrupción ejercida desde los gobiernos en 200 años y, aunque las dos campañas hablan de un cambio en las costumbres políticas y sociales , son diferentes en forma y fondo , revelando una brecha gigante entre los dos tipos de cambios ofrecidos, porque uno apunta a derribar las estructuras que han mantenido un estado de asimetrías sociales y otras maquillan poniendo paliativos a la crisis generalizada de la nación que ha convertido a Colombia en la bomba de tiempo del continente.

Al ganador le tocará enfrentar un reto gigante para lograr consensos en democracia , sin violencia, y lograr las reformas que el pueblo de Colombia espera y clama con apremio.

El autor es analista político regional



Última Hora

  • 05:01 Especialista señala que el deporte de élite puede afectar temporalmente a la calidad seminal Leer más
  • 05:01 UTP adjudica por $28 millones la construcción de dormitorios Leer más
  • 05:00 Jakly Bejarano: la actriz que se rapó, desafió serpientes y escuchó ‘voces de fallecidos’ durante el rodaje de Broken Land Leer más
  • 05:00 Reformas al reglamento interno: Proponen eliminar el voto secreto en la Asamblea Leer más
  • 05:00 El Estado pagará $537.9 millones en pagos que se extenderán hasta 2033 por nuevo Hospital del Niño Leer más
  • 05:00 En 28 días, el Gobierno declaró confidenciales ocho millonarias compras de seguridad Leer más
  • 05:00 Inglaterra, la última prueba de fuego para el tango final de Messi Leer más
  • 05:00 Sabrina Sin Censura: cuando lo mejor es no ‘ser parte’ Leer más
  • 05:00 8 rasgos extraordinarios que probablemente no sabías sobre los tiburones Leer más
  • 05:00 La venta de viviendas nuevas cayó casi 40% en Panamá durante 2025 Leer más