ATAQUE

Nuestra libertad de expresión

Hoy se reúnen las juntas directivas del Consejo Nacional de Periodismo y de la Asamblea Nacional. El motivo de la misma, unas declaraciones “temerarias”, dicen, de la diputada y vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Zulay Rodríguez que, no se olvide, “goza” de inmunidad que, en ocasiones, suena muy parecido a impunidad.

La libertad de expresión, indicador de buena salud democrática, tiene sus límites en la Constitución y debe ser defendida de cualquier ataque, venga de quien venga, incluso del legislador que, igual que el que se expresa, está sujeto al mismo derecho y no debe abusar de los privilegios que el cargo, adquirido por voluntad electoral, le otorga.

Acusar desde la inmunidad es primitivismo, no pragmatismo. La huida o el ataque, son reacciones primitivas. No temer por no deber nada o atender a los requerimientos en materia de transparencia, son reacciones pragmáticas, ejercicios de buen gobierno. Ningún servidor público, comprometido y democrático, perdería el tiempo en discusiones y falsas acusaciones, acallaría rumores y falsos testimonios exhibiendo públicamente evidencias de su buen hacer porque el trabajo por sus conciudadanos espera.

El que tenga pruebas de que se le acusa en falso, denuncie. El que crea que se le trata con parcialidad o línea editorial adversa, que lo sustente en sede judicial. Nuestra libertad de expresión se ve comprometida por amenazas veladas y declaraciones fraudulentas que sonrojan por ser parecidas a discusiones de patio de escuela. ¡Qué fácil es hablar paja desde la inmunidad impune de un cargo!

No defender y ejercer nuestra libertad de expresión es arriesgarnos a volver a tiempos en los que se cerraban periódicos como este por algo tan perverso como “fortalecer la democracia”, es legitimar el totalitarismo, las dictablandas y demás monstruos políticos como la impunidad, que solo convienen a políticos que se mueven mejor en el primitivismo, porque ser pragmáticos les acarrearía, seguro, más de un problema con la democracia que les invistió de la autoridad de la que abusan.

El autor es escritor 

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