Recientemente, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) completó un estudio que analizó la situación de las mujeres en la ciencia en Panamá, como parte de un proyecto internacional que mide la participación de las mujeres en la sociedad del conocimiento.
Los resultados son rotundos: pese a los avances, aún estamos lejos de alcanzar la igualdad de género en la sociedad del conocimiento. El estudio revela que, si bien las mujeres panameñas encuentran poca dificultad para iniciar carreras científicas, siguen encarando obstáculos que dificultan que avancen a la par de los hombres.
Ello explica que el porcentaje de las mujeres descienda conforme avanzan en la carrera científica. Ellas representan el 60% de los estudiantes de licenciatura, pero a nivel de maestría y doctorado bajan al 40%.
Un tercio de los científicos miembros del Sistema Nacional de Investigación, y de los investigadores principales en proyectos acreedores a fondos de la Senacyt es mujer.
En las ingenierías, la tecnología, la física o las matemáticas, ellas son apenas 25%. Finalmente, se encuentran prácticamente ausentes entre las máximas autoridades de instituciones académicas y científicas.
El estudio recoge el difícil camino que recorren las mujeres científicas que son ejemplo en el país: sus testimonios evidencian que les ha costado más llegar a dónde han llegado que a sus pares varones. Sus retos se relacionan con las percepciones sociales que persisten sobre las cualidades que deben tener los científicos y los líderes. También enfrentan la falta de políticas públicas e institucionales que apoyen a las mujeres científicas en una sociedad en la que aún cargan desproporcionadamente con las responsabilidades del hogar y cuidados. Adicionalmente, el estudio documenta cómo las inequidades de género se profundizan con otras condiciones sociales, como la clase social o la etnia.
Finalmente, encontramos un contraste entre la poca conciencia sobre los retos que aún nos falta resolver entre las autoridades entrevistadas, y la realidad descrita por las científicas panameñas sobre las dificultades en su experiencia vivida.
Las mujeres estamos llegando, cada vez más, a participar y destacar en el campo científico. El interés por mejorar la ciencia, diversificando la participación en ella, también se ha incrementado en las instituciones responsables de CTI del país. Esperamos que las evidencias presentadas en estudios como este aumenten la conciencia sobre la situación, e informen las iniciativas que han comenzado a surgir para una ciencia más inclusiva y eficiente en Panamá.
El resumen ejecutivo se puede acceder en: http://www.catunescomujer.org/diagnostico-sobre-mujeres-y-cti-en-panama-2018/
Las autoras son antropólogas miembros del Sistema Nacional de Investigación y del movimiento Ciencia en Panamá
