A raíz de la propuesta de la diputada Grace Hernández con el Proyecto de Ley 491, el cual fue aprobado en segundo debate por todas las bancadas, el presidente de la República expresó su objeción, demostrando total desconocimiento de lo que se trataba. Lo impugnó solo basándose en lo expresado por la Cámara Marítima y la Apede; estas asociaciones de ejecutivos, que no son empresarios, solo repiten lo que oyen con total desconocimiento del tema. En forma peyorativa podemos calificarlos como “opinólogos”, pero el mandatario acepta las opiniones de este grupo con desconocimiento de la economía empresarial.
Es inverosímil que el inquilino del Palacio de las Garzas tome decisiones basándose únicamente en lo que haya leído de empresarios que actúan con ruindad económica, desconociendo el alcance del proyecto. Además, señala que no fueron consultados ni él, ni el Ministerio de Economía y Finanzas, ni la Cámara Marítima. En respuesta a este señalamiento, el presidente de la Asamblea aduce que ignoraba que la Asamblea tuviese que consultarle al “emperador” todos los proyectos de ley que presenten los diputados.
El Proyecto de Ley 491 no afecta los ingresos y egresos del Estado; por el contrario, va a contribuir al aumento de sus ingresos a través de las compras que hagan los beneficiados del aumento. El gimoteo de estos mezquinos, por no decir miserables, no tiene ningún sustento que nos indique la afectación del movimiento de contenedores, dado que se le podrán trasladar los costos al flete, que oscila hasta 20 mil dólares por contenedor. Al agregarle 1.50 dólares, quedaría en 20,001.50 dólares, una bicoca. Pero olvidan que en pandemia aumentaron hasta 16 mil dólares más el flete por contenedor, perjudicando la economía y el bolsillo de los panameños.
El presidente ha demostrado que no tiene ningún interés en ayudar a la población más vulnerable. Lo vemos a través de las denuncias que salen en los medios de comunicación por la falta de agua, estudiantes que mueren ahogados por falta de puentes, el pueblo luchando por salir de la pobreza, las carreteras en mal estado, los puentes inservibles, la inseguridad en aumento y la falta de medicamentos e insumos médicos. No contratan nuevos médicos porque no hay plata, pero el nepotismo rampante del gobierno sigue creciendo con altos salarios.
Sin embargo, el “cacique” sigue consintiendo a sus familiares con un hospital para animales a un costo de 14.1 millones de dólares, mientras el pueblo sufre por falta de hospitales y por la mala atención que brindan las instituciones del Estado. Además, su egocentrismo lo ha llevado a invertir en la remodelación de la Villa Diplomática, la cual contará con piscina y cancha de tenis, además de otras novedades para disfrutar de la “Dolce Vita” por unos pocos años, a un costo de 7.1 millones de dólares. Es decir, para estos proyectos se puede dilapidar el dinero del pueblo y que los jubilados, que ganan menos de 200 dólares al mes, sigan sufriendo.
Los señalamientos de la Cámara Marítima son infundados. Señalar que las navieras se irán a otros puertos por el aumento de 1.50 dólares por TEU es puro cuento y mentiras. Ninguna de estas empresas dejará de llegar a estos puertos debido a nuestra posición geográfica, el Canal y las ventajas logísticas que brinda nuestro país, donde convergen el sistema intermodal y multimodal.
No quisiera pensar que el “mandamás” no tiene la capacidad de razonar y analizar los diferentes temas que se le presentan y que actúa de acuerdo con lo que le dicen y con lo que escucha en los medios de comunicación social.
El autor es jubilado.


