Las tensiones geopolíticas actuales, los conflictos globales y regionales en curso, sumados a las amenazas persistentes en la cadena de suministro, como lo fue la pandemia del covid-19 en 2020, son situaciones que no se pueden pasar por alto si deseamos el desarrollo fluido de un comercio internacional que no camine sobre el filo de la navaja por situaciones coyunturales no previstas.
Dadas las amenazas actuales del siglo XXI y los riesgos que implica para las actividades comerciales globales frente a la impronta del crimen organizado y el terrorismo, se creó una alianza empresarial internacional global y regional, sin fines de lucro, para promover un comercio seguro con la cooperación de gobiernos, organismos internacionales y el sector privado.
Sin embargo, esta alianza público-privada debe fortalecerse a través del tiempo para ir acorde a las transformaciones y evolución del comercio ilícito, donde los gobiernos serán protagonistas importantes, ya que deben generar un estado de confianza para las empresas dedicadas a la exportación, manejo de cargas y transporte de carga, a través de la aplicación de la ley mediante una justicia efectiva, así como el papel de las autoridades de cumplimiento de la ley (Fuerza Pública) para enfrentar a los criminales.
Esta alianza estratégica internacional empresarial para la gestión segura del comercio internacional es por conducto de una organización privada denominada BASC (Business Alliance for Secure Commerce), cuya misión es generar una cultura de seguridad a través de la cadena de suministro, mediante la implementación de sistemas de gestión e instrumentos aplicables al comercio, sectores relacionados y otras empresas que deseen gestionar los controles operacionales básicos que les permitan una operación segura.
¿Cómo se materializa esta misión o propósito? Mediante una norma internacional que constituye un marco general para la implementación del Sistema de Gestión en Control y Seguridad (SGCS) BASC, con el cual las empresas utilizarán una metodología de enfoque basado en procesos, gestión de riesgos y la mejora continua. Adicionalmente, los estándares internacionales de seguridad BASC constituyen un marco para el establecimiento de controles operacionales alineados con el alcance de las empresas en la cadena de suministro.
El crimen organizado, como siempre, procura estar dos pasos por delante para sacar dividendos de las vulnerabilidades en la cadena de suministro, siendo riesgos que escalan a amenazas inminentes que producen efectos devastadores, como la contaminación de contenedores con drogas entremezcladas con productos lícitos, contrabando, etc., que representan millones de dólares de ganancia para estos criminales y pérdidas económicas elevadas para los exportadores.
Para prevenir que la cadena de suministro sea penetrada por actividades ilícitas, desde el productor de materia prima, transporte, y empresas que procesan la materia prima para luego moverla a través de las plataformas de movilidad (transporte terrestre, aviones, buques) al destino final que es el importador, se requiere el cumplimiento de normas de carácter obligatorio.
BASC, a través de auditores internacionales, certifica a todas las empresas que están ligadas a actividades de carga, unidades de carga y unidades de transporte de carga (Estándar 6-01). El propósito de esta certificación es asegurar que estas empresas cumplen con las normas y estándares de BASC, lo que garantiza un desempeño seguro en el comercio internacional.
En Panamá, BASC-Panamá ha certificado a empresas importantes como COPA, DHL, Manzanillo International Terminal, Motta Internacional, Pascual, entre otras.
El autor es licenciado en Relaciones Internacionales y auditor interno de BASC-Panamá.