Eliminar el componente de beneficio definido (BD) del sistema de pensiones mixto en Panamá y optar por un esquema exclusivamente de contribución definida (CD), como se propone en el proyecto de ley para la reforma de la CSS presentada por el gobierno, conlleva riesgos sustanciales para la seguridad financiera de los jubilados y el bienestar social a largo plazo. La tendencia global hacia sistemas de CD ha sido impulsada principalmente por preocupaciones de sostenibilidad fiscal, pero la experiencia de países que han adoptado sistemas exclusivamente de CD, como Chile y México, ha puesto de manifiesto los problemas de suficiencia de pensiones, equidad y protección social en la vejez.
Importancia del pilar de Beneficio Definido
Un sistema de BD asegura una pensión estable y predecible basada en el salario y los años de servicio, lo cual facilita una planificación adecuada para la jubilación. Este pilar, al ser independiente de la volatilidad del mercado, garantiza un ingreso fijo, protegiendo a los jubilados de riesgos como caídas financieras o inflación elevada. En cambio, en un sistema de CD, el monto de la pensión depende de los aportes individuales y el rendimiento de las inversiones, trasladando así el riesgo financiero al trabajador. Esto puede resultar en pensiones insuficientes, especialmente para quienes enfrentan dificultades durante su vida laboral.
Casos Internacionales: Desafíos de los sistemas exclusivos de Contribución Definida
Chile: Primer Experimento con CD Exclusivo
Chile fue el primer país en adoptar un sistema exclusivamente de CD en 1981, el cual sirvió como modelo en Latinoamérica. Este sistema eliminó el pilar de BD en favor de cuentas individuales administradas por entidades privadas. Sin embargo, con el tiempo ha demostrado problemas significativos, ya que muchos jubilados no logran cubrir sus necesidades básicas solo con sus ahorros. Esta situación ha llevado al Estado chileno a crear un pilar no contributivo para garantizar un ingreso mínimo a los jubilados que no lograron acumular suficiente capital, y en la actualidad, se debate la introducción de un pilar de BD complementario, lo cual convertiría al sistema chileno en uno mixto, como el que tenemos ahora en Panamá.
México: Problemas similares de suficiencia
México adoptó un sistema similar en 1997, basado en cuentas individuales administradas por las Afores. Al igual que en Chile, el sistema mexicano ha demostrado problemas en la suficiencia de las pensiones, particularmente para trabajadores de bajos ingresos o con trayectorias laborales interrumpidas, quienes acumulan insuficientes fondos para una jubilación digna. Esto ha llevado a ajustes en los niveles de contribución y a la implementación de medidas de apoyo social para mitigar los efectos negativos.
Alternativas: Modelos Mixtos de Pensiones
En respuesta a estos desafíos, algunos países han optado por sistemas mixtos que combinan los beneficios de los pilares de BD y CD. Japón y el Reino Unido, por ejemplo, mantienen sistemas mixtos que combinan un pilar de BD público con opciones de CD ocupacionales y voluntarias. En Japón, el Seguro de Pensiones de los Empleados ofrece una base estable de ingresos, complementada por planes de CD que permiten a los trabajadores incrementar voluntariamente sus ahorros. Este enfoque ha sido efectivo para mitigar el riesgo de insuficiencia de pensiones, un problema común en sistemas exclusivamente de CD.
Riesgos de eliminar el pilar de BD en Panamá
Optar por un sistema exclusivamente de CD en Panamá podría exponer a los jubilados a varios riesgos:
Insuficiencia de Ingresos: Un sistema de CD exclusivo puede resultar en pensiones insuficientes para cubrir las necesidades básicas de los jubilados, un problema particularmente grave para los trabajadores con salarios bajos o con interrupciones en sus carreras.
Vulnerabilidad a la volatilidad del mercado: En un esquema de CD, los fondos de jubilación están sujetos a los vaivenes del mercado financiero. En tiempos de crisis, los ahorros pueden reducirse drásticamente, afectando el sustento de los jubilados sin un pilar de BD que proporcione estabilidad.
Desigualdad y brechas de cobertura: Las pensiones de CD pueden exacerbar la desigualdad en la jubilación, favoreciendo a quienes tienen empleos estables y altos ingresos, afectando particularmente a las mujeres, quienes por su rol tradicional de cuidado familiar, se caracterizan por frecuentes rupturas en la continuidad de su vida laboral. Esto genera brechas significativas de cobertura, ya que los trabajadores de bajos ingresos y sectores informales suelen acumular ahorros insuficientes.
Carga en el Estado y programas sociales: La insuficiencia de pensiones en un sistema exclusivamente de CD podría aumentar la demanda de asistencia social estatal. En Chile, por ejemplo, el gobierno se ha visto obligado a implementar pensiones básicas para compensar las deficiencias del sistema de CD.
Conclusión: La ventaja de mantener un sistema mixto
Un sistema mixto que combine pilares de BD y CD permite balancear la suficiencia de las pensiones y la sostenibilidad fiscal. Este modelo asegura una pensión mínima garantizada, lo cual brinda estabilidad y reduce la dependencia en el mercado, mientras que el componente de CD permite a los trabajadores complementar sus ingresos a través de sus propias contribuciones y decisiones de inversión. La Organización Internacional del Trabajo y el Banco Mundial promueven un enfoque multi-pilar, que incluye tanto pensiones básicas no contributivas como pilares de BD y CD, proporcionando una protección integral contra riesgos financieros y de longevidad.
En resumen, la transición de Panamá hacia un sistema exclusivamente de CD podría poner en riesgo la seguridad económica de los jubilados y la sostenibilidad social. La experiencia de otros países demuestra que los sistemas exclusivos de CD presentan riesgos significativos, especialmente para los trabajadores de bajos ingresos. Para garantizar una jubilación digna y estable, Panamá debe mantener el componente de BD en su sistema mixto, aprovechando los beneficios de una pensión garantizada y la flexibilidad de la contribución definida.
El autor es salubrista