El turismo se pone más competitivo a nivel internacional; es como un gran mundial entre todas las economías, porque cada país se enfoca en promocionar lo mejor de cada uno para atraer a más turistas a su destino, y lograr que esto promueva y multiplique los beneficios en cuanto a crecimiento económico nacional se refiere.
El turismo impacta mucho en los servicios, en ese tercer sector de la economía, pero a la vez impacta con su efecto multiplicador a otros sectores. Por ejemplo, un turista que visita un país consume productos, compra bienes y servicios, y se lleva una gran experiencia de una persona local.
Debido a esa importancia que tiene el turismo para los países, es que se trabaja en la marca país de cada destino, como un proyecto insignia para mostrar todo lo positivo que tienen, y que se convierte en su ventaja competitiva.
Pero la promoción a nivel internacional ha pasado de moda y ya no lo es todo, a pesar de que es importante crear la marca del destino con todo lo que ofrece dicho país. La nueva estrategia se enfoca menos en promoción, pero resaltan mucho más las experiencias que se ganan en dicho país, ese valor agregado que ocasiona el viaje, a través de las culturas y tradiciones de la población, y lo tanto que se puede cambiar con tan solo pisar el país.
El valor agregado es la experiencia y los factores transformadores, también está brindando una cultura y costumbre que quede para toda la vida en aquel visitante, que siempre busca algo diferente.
Tan solo basta con mirar el reporte Brand Nation, de la consultora Brand Finance, que mide las marcas más valiosas del mundo, para ver aquellas naciones que ya se encuentran haciendo el cambio.
La marca de los países se puede relacionar con lo que produce dicho país -bien o servicio-, aquel producto de origen llamativo que genera miradas de un visitante internacional, demostrado en casos concretos de posicionamiento por “productividad”, como el más claro ejemplo de Colombia con la empresa de café Juan Valdez. También posicionamiento por “asociatividad”, como son los casos de Islandia (Game of Thrones) y Francia (por cultura y romanticismo). ¿Estaremos pensando en asociatividad y productividad?
Francia es uno de los destinos que sigue atrayendo a más turistas a nivel internacional, es un lugar que todo el mundo quiere conocer, y a pesar de contar con múltiples lugares por recorrer, se han enfocado en aquellos productos que ofrecen aquel valor agregado. Este destino cuenta con una calidad de atención y seguridad, una definición clara de la oferta turística, un apoyo evidente del Estado en materia de inversiones, así como formación de calidad en materia de empleo y digitalización de la información turística.
No basta con tener una marca país sólida, cuando a lo interno de los países aún se presentan problemas ambientales, y más de contaminación.
De igual manera cuando la inseguridad afecta la vida de las personas y de los negocios. Esto es muy importante para generar experiencia de vida.
Otros resultados que muestran algunas publicaciones como Future Brand resaltan la importancia de aprovechar los factores clave como el espacio territorial; de igual manera, el capital humano (la gente), que es el principal activo de la población.
Cuando se combinan factores locales importantes se pueden alcanzar grandes logros, atrayendo a más visitantes. De nada vale tener tantos hoteles si la atención de nuestra gente no es buena para hacer que ese turista piense en volver para generar experiencia de vida.
Es momento de que nos demos cuenta de que el mundo está cambiando en materia de turismo.
El autor es economista, consultor y docente