Existen dos corrientes de pensamiento que podemos utilizar para resumir la geopolítica clásica; a saber, la escuela telúrica, que enfatiza la importancia del control de la masa terrestre, y la escuela talasocrática, que enfatiza la importancia del control de los mares. En representación de quienes abogaban por el dominio de las masas continentales podemos decir que recuerden el caso de la Unión Soviética que llegó a alcanzar algo muy semejante al sueño del dominio del corazón de Eurasia y, sin embargo, perdió la Guerra Fría.
Sin mencionar otros aspectos importantes geopolíticos como barcos de pesca de arrastre (poteros) propiedad del Gobierno chino cargando cobre en la entrada atlántica del Canal de Panamá donde pasan materias primas para Norteamérica o pasan los cables submarinos que comunican transacciones económicas o llamadas de auxilio del Canal con las bases militares de la costa este de Estados Unidos, el secretario de Estado norteamericano Marco Rubio, en ésta ocasión viene por los puertos en las entradas del Canal de Panamá.
¿Qué está pasando? El capitalismo de Estado de China Popular, a través del modelo tecno-socialista, intenta conseguir que una economía planificada “coordine las fuerzas económicas, políticas y militares” en un sistema rentable, al igual que lo hicieron en el pasado los holandeses, los británicos, o los españoles con sus Compañías de las Indias. Lo que ha resultado esencial para la expansión lucrativa de todos los imperios ha sido el comercio en el mar e infraestructura de puertos.
¿Qué sabe Rubio? El 30% de todo el tráfico mundial de contenedores registrado en 2022 recaló en algún momento en uno de los puertos operados total o parcialmente por empresas con sede en Pekín, Shanghái o Hong-Kong. China tiene actualmente 95 puertos, 6 de ellos figuran en el ranking de los 10 mayores del mundo.Rubio sabe que China Ocean Shipping Company (Cosco) es propiedad del Gobierno chino y está basada en Pekín. La compañía es gestionada por la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales, que a su vez depende directamente del Consejo de Estado chino, por lo que está bajo el control del Partido Comunista. Sus inversiones son decididas y validadas por Pekín y, por lo tanto, se considera una extensión del poder chino en el mundo.
Marco Rubio también sabe que Hutchison Ports responde a Pekín, la división de puertos y servicios relacionados de CK Hutchison Holdings Limited (CK Hutchison). Se trata del principal inversor y desarrollador mundial con una red de 52 puertos que abarca 26 países de Asia, Oriente Medio, África, Europa, América y Australia. The Economist estima que, en los últimos diez años, China destinó USD 20 mil millones a los puertos extranjeros. En un principio se pensó que la estrategia de invertir en varios de los principales nodos de comunicación marítima del planeta tenía fines exclusivamente comerciales, para disputar la hegemonía norteamericana. El tiempo sin embargo fue demostrando que todos sus puertos podrían servir de bases militares ante un futuro despliegue de la marina china.
Ocho llaves cierran el mundo: el estrecho de Malaca en Singapur, el cabo de Buena Esperanza en Sudáfrica, el canal de Suez, Gibraltar, el estrecho de Dover, el estrecho de Bab el Mandeb, el de Ormuz y el canal de Panamá por lo cual nuestra nación es de vital importancia para preservar el mundo democrático libre en pie.Lo que resulta claro para el secretario de Estado Americano, es que, si China lograse obtener la supremacía naval del océano Pacífico y sus puertos, podría derrotar definitivamente a Estados Unidos, de tal forma que la marina china pasaría a controlar las rutas marítimas más concurridas y ricas del planeta, aquellas que parten de China y el sudeste asiático en dirección a África, Europa y el resto de Asia.
Marco Rubio necesita tener control de la electricidad, cables submarinos, puertos y puentes sobre el Canal de Panamá porque los británicos tienen las otras 5 llaves seguras.
El autor es cirujano sub especialista.
