En medio de la escalada de tensiones derivadas del conflicto en el Medio Oriente, entre Estados Unidos, Israel e Irán, comienzan a darse síntomas de mejora en los niveles de confianza, tanto en la economía como en el clima para la inversión privada en Panamá.
12 años de adicción ‘tóxica’ al endeudamiento externo
De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), del 2012 al 2024 el tamaño de la economía panameña se duplicó y la deuda externa pasó de $14,567 millones a $53,736 millones, un incremento de $39,169 millones, a razón de $3,264 millones por año.
Sin embargo, en ese lapso se perdieron 24,174 empleos formales del sector privado, al tiempo que se agregaron 63,044 funcionarios y 264,153 informales a la economía. Es decir, que cada trabajador asalariado que perdió su empleo fue reemplazado en la economía por tres funcionarios y diez informales, síntoma del proceso de precarización y estatización laboral más severo de la historia.
Por otro lado, entre el 2012 y 2024, el salario promedio en la economía aumentó en 43%, de $514.90 a $734.00, pero los incrementos salariales en el sector público fueron muy superiores, incluyendo 96% en Educación, 65% en Salud y 55% en Administración Pública, financiados a través de endeudamiento.
Este período de “adicción tóxica” al endeudamiento concluyó con la pérdida de $361 millones de Inversión Extranjera Directa (IED) en el primer semestre del 2025, según cifras del INEC.
“Shocks” económicos y reducción de inversión privada
Entre el 2019 y 2025 la economía panameña sufrió dos “shocks”: la pandemia y el cese minero, con la consecuente pérdida del grado de inversión de Fitch Ratings en marzo de 2024.
La pandemia ocasionó la pérdida de 407 mil empleos formales privados entre el 2020 y 2021, mientras que el cese minero acabó con 54,107 empleos formales no agrícolas entre agosto de 2023 y octubre de 2024.
Entre 2019 y 2024, hubo una reducción de $4,653 millones de inversión privada en la economía, incluyendo $888 millones anuales menos de compras de la actividad minera a la economía, una reducción de $2,165 millones de financiamientos bancarios al sector productivo y una caída de $1,600 millones en flujo de Inversión Extranjera Directa (IED).
La caída en la inversión privada entre 2019 y 2024 tuvo un impacto laboral directo. En el 2024, MITRADEL tramitó casi 100 mil (99,633) nuevos contratos laborales menos que en 2019 (-26%).
Cese minero, pérdida del grado de inversión y crisis de ‘chen chen’
El cese minero y la consecuente pérdida del grado de inversión de Fitch Ratings eliminaron 125,010 empleos en Panamá y Panamá Oeste (71% de los empleos creados por la Ampliación del Canal entre el 2009 y 2014), así como $60 millones mensuales de masa salarial (INEC) entre agosto de 2023 y octubre de 2024.
Estos eventos indujeron una fuerte contracción del consumo en la primera mitad del 2025. Las recaudaciones del ITBMS cayeron 11% versus 2024, indicativo de una disminución de $128 millones mensuales de consumo a nivel nacional, 47% de la cual fue directamente atribuible a la pérdida de empleo formal en Panamá y Panamá Oeste.
La masiva pérdida de empleo formal y la mayor austeridad en el gasto discrecional por parte de las familias panameñas en rubros no esenciales como comida y medicinas impactaron directamente al comercio, servicios financieros y educación privada, que perdieron 28% de sus trabajadores formales.
Los restaurantes reportaron bajas del 20% al 40% en sus ventas en el primer semestre del 2025 versus la primera mitad del 2024, mientras que los centros comerciales cayeron 20%. Por su parte, el consumo de bebidas alcohólicas se redujo en 12%, incluyendo 11% en cerveza, 15% en seco y 40% en ron.
La confianza comenzó a mejorar en el segundo semestre del 2025
A partir del segundo semestre del 2025 comenzaron a darse indicios de mayor confianza a través de la inversión privada y el consumo. En el 2025, los financiamientos bancarios al sector productivo aumentaron 9% versus 2024 y el consumo mensual en el segundo semestre fue $100 millones mayor que en el primero.
Adicionalmente, en el 2025 MITRADEL tramitó 11% más contratos laborales, los ingresos tributarios aumentaron 13.4% y las ventas de automóviles se incrementaron en 10.8%, en relación con el 2024.
En resumen, hay síntomas medibles de mejora en los niveles de confianza en la economía y en el clima para la inversión privada, que se estarían consolidando en los próximos meses, confirmando que se trata de una tendencia sostenible.
El autor es asesor empresarial.

